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La selección de los paisajistas: 11 combinaciones de plantas que funcionan todo el año

Olivos, lavandas, gramíneas y aguaribayes integran algunas de las combinaciones de plantas más utilizadas por paisajistas para jardines atractivos los 365 días


Los jardines más admirados no siempre están llenos de flores. Muchos paisajistas trabajan con combinaciones de árboles, arbustos, gramíneas y plantas aromáticas que mantienen interés visual durante todo el año. Estas once fórmulas se repiten en proyectos de distintos países y se adaptan especialmente bien al clima de Mendoza.

Las combinaciones que nunca pasan de moda

1. Olivo + Lavanda. El clásico mediterráneo. El gris plateado del olivo contrasta con los tonos violáceos de la lavanda y genera un aspecto elegante durante todo el año.

Olivo y lavanda, una de las combinaciones más utilizadas.

2. Aguaribay + Gramíneas ornamentales. Una de las fórmulas más utilizadas en jardines xerófilos. El movimiento de las gramíneas complementa la copa amplia del árbol.

3. Ciprés italiano + Romero. Verticalidad y aroma. Funciona muy bien en accesos, senderos y patios pequeños.

4. Olivo + Santolina. Dos especies de bajo consumo de agua que comparten colores plateados y aspecto mediterráneo.

Olivos y lavandas forman una de las combinaciones más utilizadas en jardines mediterráneos de todo el mundo. En tanto que las gramíneas ornamentales aportan movimiento y textura incluso durante el invierno.

Las favoritas para jardines modernos

5. Liquidámbar + Stipa tenuissima. Los colores otoñales del árbol se combinan con las texturas suaves de las gramíneas.

6. Boj + Lavanda. Una mezcla clásica entre formas geométricas y vegetación más libre.

7. Nandina + Gramíneas ornamentales. Los tonos rojizos de la nandina aportan color incluso durante el invierno.

8. Jacarandá + Agapantos. Una de las asociaciones más utilizadas en espacios públicos por la combinación de floraciones azules y violetas.

Las mejores para Mendoza

9. Algarrobo + Romero rastrero. Resistencia al frío, bajo consumo de agua y mínima necesidad de mantenimiento.

10. Chañar + Lavanda. Una combinación que une especies adaptadas a climas secos con un fuerte atractivo visual.

11. Álamo + Gramíneas altas. Ideal para terrenos amplios. El contraste entre altura y movimiento genera paisajes muy expresivos.

Los álamos aportan altura y estructura, mientras que las gramíneas altas suman movimiento y textura incluso durante el invierno.

Estas combinaciones tienen algo en común: funcionan más allá de las flores. Se apoyan en texturas, formas, follajes, colores permanentes y estructuras vegetales capaces de mantener atractivo visual durante las cuatro estaciones. Por eso aparecen cada vez más en jardines contemporáneos, especialmente en regiones secas como Mendoza.