La reina Letizia Ortiz y su look infalible para un evento especial
La reina Letizia Ortiz de España deslumbró una vez más en la Pascua Militar 2026. No te pierdas todos los detalles en la nota.
La Pascua Militar 2026, como siempre, volvió a ser el primer gran hito institucional del año para la Casa Real y, como cada 6 de enero, todas las miradas se posaron inevitablemente en la figura de la reina Letizia. Junto al rey Felipe, de 57 años, y la princesa Leonor, que con 20 años continúa afianzando su presencia en actos oficiales, la Reina inauguró la agenda del nuevo año con un estilismo que respetó el protocolo al detalle, pero que al mismo tiempo reafirmó su identidad estética.
El dress code del evento fue de elegancia, colores discretos, faldas o vestidos largos y una silueta acorde a la solemnidad del acto. Letizia cumplió con cada una de esas reglas, aunque lo hizo desde un lugar que ya le resultó habitual. En esta ocasión, apostó nuevamente por la fórmula de blusa y falda, una combinación que supo resignificar en más de una aparición oficial y que volvió a funcionar con absoluta naturalidad.
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Durante la primera parte del acto, celebrada en el Patio de la Armería antes de ingresar al Palacio Real, la Reina no se desprendió de su capa negra. Esta prenda, que cada invierno se consolida como su alternativa predilecta al abrigo clásico, le dio una dosis extra de sofisticación gracias a su cuello de pelo. Bajo la capa, apenas se insinuaban los zapatos de tacón negros y un bolso a tono, elegidos con una coherencia cromática impecable.
Una vez dentro del Palacio, el estilismo se reveló en su totalidad. Allí, Letizia desafió las bajas temperaturas con una falda negra larga con abertura, diseño de la firma gallega Boüret. Para la parte superior del look, eligió una blusa blanca plisada con mangas campana, una pieza que equilibró el conjunto y le dio luminosidad al rostro. El contraste entre el blanco y el negro funcionó como una combinación clásica, pero lejos de sentirse rígida, la propuesta se leyó muy actual.
El peinado y el maquillaje acompañaron esa misma línea de sobriedad elegante. La Reina llevó su melena suelta, con un acabado natural, y optó por un maquillaje discreto que realzó sus rasgos sin protagonismos innecesarios.
En cuanto a las joyas, lució los pendientes de Gold&Roses, mientras que su inseparable anillo de Coreterno volvió a decir presente, convertido ya en una pieza casi simbólica dentro de su joyero habitual.



