La receta más fácil para preparar scones de queso caseros
Aprendé cómo preparar los más ricos scones. La receta paso a paso perfecta para tener en el freezer y hornear cuando pinta un antojo.
Los scones de queso son un comodín absoluto, porque funcionan tanto para un desayuno salado como para una picada improvisada. Son crujientes por fuera, tiernos por dentro y con ese sabor a queso fundido riquísimo. Es una receta que se prepara en media hora y no fallan nunca, incluso si no sos muy hábil en la cocina.
Paso a paso de la receta:
En un bowl, se colocan 2 tazas de harina leudante, 1 cucharadita de sal y 1 cucharadita de polvo de hornear. Se mezcla y se agregan 50 g de manteca fría en cubos, desmenuzando con los dedos hasta lograr un arenado. Este paso es fundamental para que la masa quede aireada. Se suma 1 taza colmada de queso rallado y se mezcla.
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Se incorpora 1 huevo batido y 1/3 de taza de leche, uniendo con cuchara de madera hasta que se forme una masa. Si está muy seca, se puede agregar un chorrito más de leche. No hace falta amasar, con unir todo ya está. Luego, se estira con las manos en una superficie enharinada hasta dejar un grosor de 2 cm.
Con un vaso chico o un cortante se arman los scones. Se disponen en una placa con papel manteca o apenas engrasada, y se pintan con yema para que queden dorados. Se cocinan en horno precalentado a 200°C por unos 15 a 18 minutos, hasta que estén inflados y crocantes.
Se pueden comer calientes, recién salidos del horno, o conservar en frasco hermético para que duren más. También se pueden congelar crudos y tener siempre listos para hornear en el momento. Para variar, se pueden rellenar con jamón, sumar orégano o pimienta, o incluso hacerlos con queso azul para un toque gourmet. ¡Probalo!


