Julia Moreno: la artista mendocina que pasó de diseñar carros de Vendimia a crear las icónicas vidrieras de Nueva York
Formada en la UNCuyo y con un ADN puramente hacedor, Julia Moreno logró transformar la nostalgia de los talleres mendocinos en el motor de Shop Cat, su propia firma de diseño escenográfico para vidrieras y tiendas en una de las ciudades más icónicas del globo.
Luego de un recorrido por destacados trabajos artísticos en Mendoza, la diseñadora escenográfica no dudó en proyectar su futuro en EE.UU.
Marcos Garcia / MDZDesde los pasillos de la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo hasta el brillo incesante de la Quinta Avenida, la trayectoria de Julia Moreno es un testimonio de audacia, visión y mucho trabajo. La artista mendocina, radicada en Nueva York desde 2013, ha logrado consolidarse como una figura en el selecto mundo del diseño de vidrieras de lujo, fundando su propia firma, Shop Cat, junto a su socio Eric Humphreys. Su historia es la de una "incansable hacedora" que supo trasladar la escala monumental de nuestra Fiesta de la Vendimia al corazón de una icónica ciudad.
Los primeros pasos de una visionaria
La formación de Moreno en Mendoza fue el pilar de su versatilidad actual. Comenzó a experimentar con materiales a los 16 años, siempre bajo la premisa del arte colaborativo y la fusión entre lo plástico y lo tecnológico. Creció junto a una sala de edición de video e influenciada por la labor de su padre, lo que le permitió dominar herramientas digitales como Photoshop mucho antes de pisar una universidad.
Esta mixtura entre "meter mano" en la utilería, manejando todo tipo de herramientas en un taller escenográfico y entender el lenguaje audiovisual fue lo que marcó su estilo diferencial desde el inicio. "Siempre me gustó la idea del arte colaborativo, de poder crear algo más grande en conjunto de lo que uno puede solo", expresó la diseñadora.
El hito local entre los carros vendimiales y la Experiencia Le Parc
Antes de su salto internacional, Julia dejó una huella imborrable en la provincia con proyectos que desafiaron lo convencional. Fue una de las mentes detrás del primer gran mapping 3D en Mendoza para la inauguración del Espacio Julio Le Parc, una alucinante puesta, montada en el subsuelo, que integraba impactantes proyecciones sobre una escenografía y performance en vivo con un bailarín. Asimismo, su vínculo con Malargüe fue fundamental: allí diseñó carros vendimiales que ganaron el primer premio en 2012, utilizando elementos innovadores para crear figuras de escala asombrosa. "Me daban mucha libertad creativa, confiaban en lo que yo traía y realmente pudimos experimentar mucho con materiales, desde hacer botellas y hojas gigantes con resina y tela hasta incorporar el mapping", explicó.
Sin embargo, en 2013, la artista sintió que había alcanzado un techo creativo y decidió buscar nuevos horizontes. Ahorró las ganancias de importantes trabajaos, vendió todas sus herramientas en Mendoza y partió hacia Nueva York sin una red de contactos, pero con la firme convicción de que talento, experiencia y disciplina la llevarían más allá de sus iniciales expectativas. Sus primeros meses fueron de un esfuerzo notable, trabajando como pasante ad honorem en sets de cine y postulándose a empleos a través de Craigslist (clasificados), demostrando una ética de trabajo que pronto llamaría la atención de los grandes directores de arte neoyorquinos.
La conquista de la Quinta Avenida y grandes marcas internacionales
El punto de giro ocurrió cuando una pequeña maqueta de una mansión que realizó para las vidrieras de Bergdorf Goodman impactó a sus supervisores. Moreno recuerda haber sentido que su formación en Mendoza le daba todas las herramientas para "explotar" en ese entorno de alta exigencia. Pronto, pasó a liderar el departamento de utilería en la prestigiosa firma Spaeth Design, donde durante seis años coordinó las producciones navideñas de gigantes como Macy’s, Bloomingdales y Lord & Taylor.
En este exclusivo circuito de la moda, las vidrieras no son meros espacios comerciales, sino "regalos artísticos al público" que atraen a turistas de todo el mundo. Julia aplicó sus conocimientos de cine, diseño 3D, artes plásticas, escenografía y maquillaje para dar vida a instalaciones fantásticas; incluso llegó a recrear la icónica luna de Meliès para una puesta de "Cuentos de hadas". Para ella, cada vidriera era una oportunidad de aplicar el rigor técnico aprendido en la escenografía teatral pero en un formato de exhibición urbana.
Shop Cat: el renacer tras la pandemia
Como a tantos otros, la pandemia de 2020 puso a Julia frente a una encrucijada cuando la empresa donde trabajaba cerró sus puertas. En lugar de regresar a Argentina, decidió unir fuerzas con su colega Eric Humphreys, especialista en tecnología creativa, para fundar Shop Cat. El nombre de la firma surgió de una anécdota entrañable: abrieron el taller, en parte, para que el gato que vivía allí no se quedara sin hogar tras el cierre de la compañía anterior.
Hoy, consolidada como una exitosa Directora Creativa de su propia compañía en Brooklyn, Moreno supervisa proyectos que trascienden fronteras, como la creación de dispositivos animatrónicos para Tiffany & Co. en Qatar. En aquella experiencia en el Golfo Pérsico, debió recurrir a su ingenio y temple para reformar, a pedido del distinguido cliente, sistemas complejos de madrugada, guiada por videos de su socio a la distancia, logró resolver una compleja modificación que resultó exitosa. Es esa mezcla de sofisticación, creatividad y pragmatismo lo que hace que Julia Moreno siga brillando en la capital del mundo y que sus horizontes continúen expandiéndose.


































