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Jeep Academy en Mendoza: todas las fotos de los que fueron a la impactante experiencia off road

El Jeep Academy ofreció tres circuitos desafiantes y el asesoramiento de instructores especializados para una experiencia off road inolvidable. ¡Mirá!


El miércoles 18 de junio, en la Estancia Atamisque ubicada en Tupungato, un grupo de entusiastas de la conducción off road se dieron cita para vivir la experiencia Jeep Academy. Se trató de una jornada exclusiva diseñada para clientes Jeep 4x4 que buscaban descubrir todo el potencial de sus vehículos fuera del asfalto y desarrollar habilidades de manejo en escenarios reales.

Desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, los participantes recorrieron tres circuitos distintos, cada uno con sus propios desafíos y características, guiados por instructores especializados que los acompañaron en subidas y bajadas pronunciadas, cruces de ejes, sectores con barro, inclinaciones laterales y obstáculos técnicos que pusieron a prueba su destreza y la capacidad de sus vehículos.

De Tupungato a la aventura: el recorrido de la Jeep Academy que incluyó subidas, bajadas y escenarios de ensueño.

El evento incluyó un almuerzo para todos los asistentes, por lo que contó con cupos limitados pero permitió que cada participante pudiera asistir con un acompañante mayor de 12 años. Todos los ejercicios se realizaron con el vehículo del propietario, lo que agregó un valor extra a la experiencia porque cada conductor aprendió a manejar su propio Jeep en condiciones reales y extremas.

Uno de los protagonistas de la jornada fue Nemo Javier Dobalo, un instructor con casi 30 años de experiencia en la enseñanza de manejo off road que, con una pasión contagiosa y una sabiduría adquirida a lo largo de décadas de práctica, guió a los participantes a través de los diferentes desafíos que presentaba el terreno.

"Manejar un jeep es entrar al mundo de la aventura" fue la frase del instructor que resume la experiencia Jeep Academy.

"Cuando hacés lo que te gusta no te equivocás. Entonces, cuando hacés lo que te gusta te profesionalizás cada vez más", reflexionó Nemo, dejando en claro que su dedicación a la instrucción es más bien una vocación que lo impulsa a transmitir su conocimiento con la misma pasión con la que maneja. "Nos encanta manejar, nos encanta manejar fuera del camino y queremos que todo el mundo haga lo mismo que nosotros. Entonces, la mejor forma es tratar de enseñarlo para que el que le toca estar escuchando aprenda de la mejor forma posible", agregó.

El recorrido, que comenzó en la Estancia Atamisque y se extendió a la Estancia La Alejandra y la Finca Atamisque, ofreció a los participantes tres experiencias de manejo muy distintas pero igualmente desafiantes. "Venimos de estar por la mañana en el cruce de una estepa donde tenía ríos secos, ahora un poco más cerca del mediodía nos fuimos a trepar unas montañas y hacer unos descensos bien abruptos, una pendiente muy loca para abajo, muy extrema y ahora a la tarde nos vamos a ir por un camino de cornisa hasta un mirador que es el mirador más icónico de acá de toda la zona para que la gente tenga su foto final, su vivencia y se pueda volver a su casa en Mendoza sana y salva con el vehículo inmaculado", relató Dobalo, pintando un cuadro vívido de la intensidad y la variedad de la experiencia.

Jeep Academy en Mendoza: mirá el video

Sin embargo, la experiencia no fue solo sobre manejo y adrenalina, sino también sobre el trabajo en equipo y la confianza porque, como explicó el instructor, el concepto general es involucrar al que llevamos en la butaca derecha: "el vehículo lo manejan el piloto y el copiloto: el copiloto tiene que bajarse, mirar el terreno, mirar lo que el piloto no ve, para poder guiarlo, esquivar las piedras, bajar por el mejor lugar, lograr el mejor ángulo para bajar y el mejor ángulo para subir, todo eso lo tiene que hacer el copiloto, que además de esa manera al involucrarse no se aburre y maneja el auto 50% con el conductor".

Esta dinámica se vivió en todo el recorrido y no solo mejoró la seguridad y la precisión en cada maniobra, sino que también creó un vínculo más fuerte entre los participantes, que aprendieron a confiar en la mirada de su acompañante y a coordinar sus movimientos para superar los obstáculos con éxito.

La dinámica de la experiencia involucra al copiloto en la toma de decisiones, desde bajar a mirar el terreno hasta guiar al piloto para esquivar piedras y encontrar el mejor ángulo.

Al final del día, después de haber superado todos los desafíos y de haber disfrutado de las vistas panorámicas, los participantes se fueron con la certeza de que, como dijo Nemo, "manejar un jeep es entrar al mundo de la aventura, porque es un transporte de aventureros y una vez que lo probás no lo alargás más".

No te pierdas nuestra galería de fotos:

Los participantes recorrieron tres lugares distintos de la Estancia Atamisque, desde estepas con ríos secos hasta montañas con pendientes extremas y caminos de cornisa.

El evento ofreció a los participantes la oportunidad de aprender técnicas de conducción 4x4 en escenarios reales con la guía de expertos.

Un escenario de ensueño para la experiencia.

De la estepa al mirador: un recorrido que puso a prueba a los conductores y sus vehículos.

La camaradería y el trabajo en equipo fueron la pieza fundamental de la experiencia.

Manejar un Jeep es entrar al mundo de la aventura. ¿Te animás?

Bajarse, mirar, guiar: el rol del copiloto que muchos subestiman y que aquí fue clave.

Aprendiendo bien de cerca.

Rodrigo Fernando Gil y Rodrigo Gómez Tena.

Los Jorge Simoni también estuvieron presentes.

Gabriel Hidalgo y Florecia Giamportone.

Matias Casale.

Claudia Bazán y Damian Tazzioli.

Gabriel Salas, Mariela Monchablón, Emanuel Alí y Gabriel Salas.

Federico Laudani, Nemo (Javier Dobalo), José Quercigh y Juan Manuel Giménez Riili.

Con casi 30 años de experiencia, Nemo Javier Dobalo guió a los participantes con pasión y sabiduría.

El equipo Grupo Lorenzo de Jeep Mendoza.

Mendoza, tierra de montañas y caminos que invitan a la aventura.

Con cupos limitados y el almuerzo incluido, fue un recorrido de 6 horas que quedará en la memoria de los participantes.

El día a día de un verdadero aventurero.