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Hummus casero rápido: receta fácil, nutritiva y perfecta para picadas

La receta para preparar un hummus cremoso y versátil con garbanzos y tahini, acompañado de verduras crudas; ideal para entradas.


El hummus casero es una preparación que siempre suma, porque es saciante, nutritivo y funciona como dip para verduras, panes o tostadas. Hacer esta receta en casa te permite ajustar la textura y el punto de sal o limón para que quede exactamente a tu gusto.

Servido junto con bastones de zanahoria, apio y pimiento, se transforma en una guarnición fresca y saludable perfecta para picadas veraniegas o para llevar a una reunión al aire libre. Así que... ¡manos a la obra!

Ingredientes

  • 1 lata de garbanzos (400 g) o 250 g cocidos

  • 2 cucharadas de tahini (pasta de sésamo) o 3 cucharadas de crema de maní suave si no conseguís tahini

  • Jugo de 1 limón

  • 1 diente de ajo pequeño (o ½ si preferís suave)

  • 3 cucharadas de aceite de oliva + 1 para servir

  • 1/2 cucharadita de comino en polvo (opcional)

  • Sal y pimienta

  • Agua fría para ajustar textura

  • Verduras para acompañar: zanahoria, apio, pepino, pimiento en bastones

Cómo hacer hummus de frijoles blancos (Shutterstock).

La receta para que prepares tu propio hummus riquísimo.

Paso a paso de la receta

  1. Enjuagás garbanzos: si usás lata, volcás los garbanzos en un colador y los enjuagás con agua corriente por 30–60 segundos; escurrís bien.

  2. Procesás base: en la procesadora ponés los garbanzos, el tahini, el jugo de limón, el ajo y el comino; procesás unos 30 segundos hasta que empiecen a integrarse.

  3. Incorporás aceite y ajustás: con la procesadora en marcha, agregás las 3 cucharadas de aceite de oliva en hilo; si la mezcla queda muy espesa, sumás 1–2 cucharadas de agua fría hasta lograr la consistencia cremosa deseada.

  4. Salpimentás y probás: detenido el procesado, probás y corregís con sal, pimienta y eventualmente más limón; procesás 10–20 segundos más para homogeneizar.

  5. Textura final: si querés un hummus más sedoso, colás parte de los garbanzos y procesás con el líquido; si lo preferís rústico, dejás algunos garbanzos enteros sin procesar del todo.

  6. Servís: volcás el hummus en una fuente, hacés un pequeño surco en el centro y vertés un hilo de aceite de oliva; espolvoreás pimentón, semillas de sésamo o perejil picado.

  7. Preparás las verduras: lavás y cortás zanahoria, apio, pepino y pimiento en bastones uniformes; colocás en un plato alrededor del hummus para presentar.

  8. Conservación: guardás el hummus en un recipiente hermético en la heladera hasta 4–5 días; si se seca la superficie, añadís un hilo de aceite antes de servir. ¡Y listo!