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Grisines: la receta fácil y rápida para hacer en casa

La receta de grisines caseros es una opción rápida y versátil, ideal para acompañar comidas o disfrutar como snack crocante.


Los grisines son básicamente palitos de pan estirados hasta quedar finitos, horneados hasta que quedan crujientes. La receta se hace con una masa simple de harina, agua, aceite y levadura, y se pueden aromatizar con lo que quieras: sal gruesa, romero, queso, semillas de sésamo, lo que tengas a mano. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (20-25 grisines)

  • 2 tazas (250 g) de harina 0000
  • ½ taza (120 ml) de agua tibia
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal + sal gruesa para espolvorear
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadería (o 10 g de levadura fresca)
  • (Opcionales para decorar) sal gruesa, romero seco, sésamo, pimentón, queso rallado, orégano, etc.

¡Qué rico!

Paso a paso de la receta

  1. En un bowl chico, poné el agua tibia, la cucharadita de azúcar y la levadura. Dejá reposar 5-10 minutos hasta que se forme espumita en la superficie.
  2. En un bowl grande, mezclá la harina y la sal. Hacé un hueco en el centro y volcá la levadura activada con el agua, más el aceite de oliva.
  3. Mezclá con una cuchara hasta que se forme una masa, luego volcá sobre una superficie enharinada y amasá durante 5-8 minutos hasta que la masa esté suave, elástica y no se pegue en los dedos. Si se pega, agregá un poco más de harina; si está muy seca, unas gotas de agua.
  4. Dejá reposar la masa en el bowl tapada con un paño durante 30 minutos. Si tenés poco tiempo, podés saltearte este paso, pero los grisines quedan mejor si la masa descansa.
  5. Precalentá el horno a 200°C. Prepará una o dos placas para horno con papel manteca.
  6. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirá la masa con un palo de amasar hasta que tenga un grosor de unos 3-4 mm. Con un cuchillo o una cortadora de pizza, cortá tiras de 1 cm de ancho y del largo que quieras (15-20 cm es el tamaño clásico). Podés también cortar con un cortador de pasta si tenés.
  7. Tomá cada tira y estirala suavemente con las manos hasta que queden finitas (unos 0.5 cm de grosor y unos 25-30 cm de largo). Si querés, podés torcerlas ligeramente para darles la típica forma de espiral.
  8. Llevá los grisines a la placa dejando separación entre ellos (no crecen mucho). Pincelalos con un poco de agua o aceite de oliva y espolvoreá la cobertura que elijas: sal gruesa, romero, sésamo, queso rallado, pimentón, o una mezcla.
  9. Llevá al horno por 12-15 minutos, o hasta que estén dorados y crocantes. Si los hacés más gruesos, pueden necesitar 2-3 minutos más.
  10. Dejá enfriar sobre la placa 5 minutos y después pasalos a una rejilla o directamente a un plato. Se comen fríos o tibios. ¡Y listo!