Este pueblo de Córdoba te enamora por sus ríos y sierras
Nono es un pueblo de Traslasierra que mezcla río, montaña, senderos y un ritmo tranquilo en uno de los paisajes más buscados de Córdoba.
Nono es un pueblo de Córdoba donde los ríos serranos forman algunas de las postales más buscadas de Traslasierra.
En este pueblo de Córdoba, el agua aparece antes que cualquier otra cosa. En Nono, el río atraviesa el paisaje serrano y termina marcando buena parte de la experiencia, entre balnearios naturales, piedra clara y vegetación de montaña.
Nono: un oasis de ríos y sierras en Córdoba
La localidad se encuentra en el valle de Traslasierra, sobre la Ruta Provincial 14, rodeada por las Sierras Grandes y muy cerca del Parque Nacional Quebrada del Condorito. Esa ubicación convirtió al pueblo en uno de los puntos más elegidos para quienes buscan naturaleza sin perder comodidad.
Uno de los grandes atractivos son sus ríos. Los balnearios Los Remansos, Paso de las Tropas y La Olla permiten disfrutar de aguas transparentes y sectores rodeados de roca y vegetación serrana, una postal que se volvió clásica de esta parte de Córdoba.
Pero Nono no se sostiene solo en el verano. El pueblo también tiene senderos, caminos rurales y vistas abiertas hacia las sierras, lo que permite recorrer la zona durante gran parte del año con actividades vinculadas a caminatas, cabalgatas y paseos tranquilos.
La escala del lugar ayuda a reforzar esa sensación de descanso. Las calles son serenas, hay movimiento gastronómico y artesanal, pero sin el ritmo más intenso de otros destinos turísticos de Córdoba. En este pueblo, el paisaje sigue teniendo más peso que las estructuras.
Otro de los puntos destacados es el Museo Rocsen, ubicado en las afueras de Nono. El espacio reúne colecciones de distintas partes del mundo y se convirtió en una de las visitas culturales más conocidas de Traslasierra.
La cercanía con Mina Clavero y Villa Cura Brochero también amplía las posibilidades de recorrido, aunque Nono conserva un perfil propio, más ligado a la naturaleza y a la experiencia de bajar el ritmo entre río y montaña.
Por eso este pueblo cordobés sigue siendo uno de los favoritos de Traslasierra. Entre agua cristalina, sierras y caminos tranquilos, Nono ofrece una escapada donde el paisaje no necesita demasiados artificios para imponerse.