Estas playas de la costa atlántica patagónica parecen de otro mundo
La Patagonia también tiene playas únicas, con paisajes abiertos, mar limpio y una tranquilidad difícil de encontrar en otros destinos. Estas tres playas son ideales para un verano distinto, lejos de las multitudes.
Las playas de la Patagonia argentina combinan mar abierto, paisajes naturales y una tranquilidad difícil de encontrar.
captura de video Alfredo OttonelloCuando se habla de la Patagonia argentina, la mayoría piensa en montañas, lagos y bosques. Sin embargo, el sur del país también guarda playas impactantes, con costas extensas, naturaleza intacta y escenarios que parecen de otro mundo.
Son playas donde el mar se combina con acantilados, estepa o fauna marina, y donde el silencio y el paisaje son parte central de la experiencia. A diferencia de otros destinos más concurridos, aquí el verano se vive con más espacio y menos ruido.
Desde Chubut hasta Río Negro, estas playas patagónicas invitan a caminar sin apuro, contemplar el océano y disfrutar de un contacto directo con la naturaleza. Tres opciones que valen la pena conocer en la Patagonia argentina.
Playa El Doradillo
Ubicada a pocos kilómetros de Puerto Madryn, Playa El Doradillo es una de las más especiales de la Patagonia. Su fama se debe a un fenómeno único: durante la temporada de ballenas, estos gigantes marinos se acercan increíblemente a la costa, permitiendo observarlas desde la playa sin necesidad de embarcarse.
Más allá de ese atractivo, la playa es amplia, tranquila y con un entorno natural prácticamente intacto. Es ideal para caminar, sentarse a mirar el mar y disfrutar de un paisaje patagónico auténtico, con muy poca intervención urbana.
Punta Perdices
Punta Perdices es conocida como “el Caribe patagónico” por el color sorprendente de sus aguas, que en días de marea baja y calma se tornan turquesas y transparentes. Se encuentra cerca de Las Grutas, pero mantiene un perfil mucho más natural y silencioso.
La playa es extensa, de arena firme y con sectores ideales para descansar y disfrutar del mar sin aglomeraciones. No cuenta con demasiados servicios, lo que refuerza su encanto agreste y la convierte en una opción perfecta para quienes buscan tranquilidad y paisajes únicos.
Bahía Creek
Bahía Creek es una de las playas más solitarias y salvajes de la Patagonia. Ubicada al sur de Viedma, ofrece kilómetros de costa casi desierta, donde el mar se encuentra con la estepa patagónica en un paisaje imponente.
Es un destino rústico, ideal para quienes buscan desconexión total. Aquí no hay grandes desarrollos turísticos ni multitudes: el plan es simple y poderoso a la vez, caminar por la orilla, observar el cielo abierto y disfrutar del silencio frente al océano.