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Entre lagunas y humedales: dos secretos de Buenos Aires que merecen ser descubiertos

En el corazón de la provincia de Buenos Aires, dos destinos poco explorados abren la puerta a experiencias únicas.


En la extensa geografía de la provincia de Buenos Aires hay lugares que, lejos de los circuitos turísticos más masivos, resguardan paisajes y memorias únicas. Puan y Campana son dos ejemplos de destinos que invitan a descubrir una cara distinta del territorio bonaerense, con historias y entornos que sorprenden por su singularidad.

Dos lugares de Buenos Aires que te sorprenderán

En el suroeste provincial, Puan ofrece tranquilidad de pueblo y un contacto íntimo con la naturaleza. La Laguna de Puan, con sus 700 hectáreas, es el corazón del lugar: allí se puede practicar pesca, pasear en bote o recorrer la isla que fue declarada Reserva Natural y Cultural. En ese entorno, además de la biodiversidad, se conservan huellas del pasado como la casa de Rómulo Franco, primer dirigente del partido.

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Puan también combina espiritualidad y vistas únicas desde el monasterio Santa Clara de Asís y el Templo Mirador Millennium, una construcción de 20 metros que domina el paisaje y conmemora los dos milenios del nacimiento de Jesucristo. A ello se suma la vieja estación de tren, inaugurada en 1886, que permanece casi intacta como símbolo de otra época.

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La laguna, el monasterio y el templo mirador convierten a Puan en un destino sorprendente en pleno sudoeste bonaerense.

Campana, en tanto, conjuga desarrollo industrial con naturaleza silvestre. A solo 80 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, su perfil portuario y siderúrgico convive con el Parque Nacional Ciervos de los Pantanos, un área protegida de más de 5.000 hectáreas que resguarda humedales y fauna característica del Delta del Paraná. Allí se puede recorrer senderos agrestes, observar aves y adentrarse en un ecosistema vital para la purificación del agua.

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Entre industrias y humedales, Campana abre la puerta al Parque Nacional Ciervos de los Pantanos y al encanto del Delta del Paraná.

La ciudad, además, guarda atractivos históricos como su estación ferroviaria de estilo inglés y el Monumento al Primer Automóvil Argentino, creado por Manuel Iglesias en 1907. El Paseo Costanero completa la experiencia con caminatas frente al Paraná de las Palmas y excursiones náuticas hacia las islas del delta.

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Tanto Puan como Campana son destinos que, desde distintos ángulos, rescatan el valor de lo genuino: la calma de las lagunas y sierras del interior, y la convivencia entre industria y naturaleza en la ribera norte. Dos secretos que merecen salir del anonimato en el mapa turístico bonaerense.