Presenta:

El secreto de los gatos japoneses de la suerte y qué significa cada color

Los maneki-neko esconden un código de colores y hasta de patas levantadas. ¿Qué gatos japoneses de la suerte debés tener en tu casa? Los detalles

Más de un siglo después de su popularización, el maneki-neko sigue ocupando vidrieras, casas y restaurantes alrededor del planeta. Muchos los llaman los gatos japoneses de la suerte. Foto: Canva

Más de un siglo después de su popularización, el maneki-neko sigue ocupando vidrieras, casas y restaurantes alrededor del planeta. Muchos los llaman los gatos japoneses de la suerte. Foto: Canva

Es uno de los amuletos japoneses más reconocibles del mundo. Aparece en restaurantes, negocios y hogares: un gato sentado, con una pata levantada y un movimiento que muchos interpretan como un saludo. Sin embargo, el famoso “gato de la suerte” en realidad no está saludando: está llamando a la fortuna.

Los populares “gatos neko” se llaman en realidad maneki-neko. La expresión japonesa puede traducirse como “gato que invita” o “gato que llama”: neko significa gato, mientras que maneki hace referencia a la acción de invitar o atraer.

Y hay un detalle que muchos desconocen: no todos los maneki-neko atraen lo mismo. El color de la figura, la pata que mantiene levantada y algunos de los objetos que lleva tienen diferentes interpretaciones.

Por qué el maneki-neko es considerado un gato de la suerte

Las primeras figuras de maneki-neko comenzaron a difundirse durante la etapa final del período Edo. Con el tiempo se convirtieron en objetos auspiciosos y terminaron instalándose especialmente en las entradas de comercios y restaurantes. Existen diferentes relatos acerca de su nacimiento, pero uno de los más famosos está asociado al templo Gotokuji, en Tokio.

Según la historia que conserva el propio templo, el señor feudal Naotaka Ii pasaba por el lugar cuando vio a un gato que parecía hacerle señas para que se acercara. Decidió ingresar y poco después comenzó una fuerte tormenta. El episodio fue interpretado como un golpe de fortuna provocado por el animal. Naotaka terminó apoyando económicamente al templo, que fue reconstruido en 1633.

La leyenda sobrevivió durante siglos y el gato con la pata levantada terminó convertido en un símbolo asociado con la prosperidad, la buena fortuna y las oportunidades.

Qué significa cada color del gato japonés

Acá aparece una de las partes más interesantes. No existe un único código histórico y universal de colores: algunas asociaciones son tradicionales y otras se incorporaron con las versiones modernas del amuleto.

Entre los significados más difundidos se encuentran:

  • Tricolor: es una de las versiones más tradicionales y se vincula con la buena fortuna en general.
  • Blanco: representa felicidad, bienestar y buena suerte.
  • Negro: funciona como símbolo de protección y se utiliza tradicionalmente para alejar el mal o las energías negativas.
  • Dorado o amarillo: es el elegido para atraer dinero, riqueza y prosperidad económica.
  • Rojo: suele vincularse con la salud y la protección frente a enfermedades.
  • Rosa: está asociado al amor, el romance y la suerte en las relaciones.
  • Verde: algunas versiones modernas lo relacionan con los estudios, el aprendizaje y el éxito académico.

Las asociaciones con el rosa y el verde, por ejemplo, aparecen entre las variantes contemporáneas del maneki-neko documentadas por Web Japan. El museo de SFO, por su parte, identifica al blanco con la felicidad, al negro con la protección y al dorado con el dinero y la fortuna.

El otro secreto está en la pata que tiene levantada

El color no es lo único que importa. La pata levantada también cambia el significado del maneki-neko. Según la tradición más difundida, cuando levanta la pata izquierda, el gato busca atraer personas, visitantes o clientes. Por eso esta versión suele encontrarse en restaurantes y comercios.

Cuando levanta la pata derecha, en cambio, se relaciona principalmente con el dinero, la prosperidad, la felicidad y la buena fortuna para el hogar. El Museo de Maneki-neko de Okayama recoge precisamente esta distinción entre “atraer dinero” y “atraer personas”. También existen ejemplares con las dos patas levantadas, interpretados actualmente como una búsqueda de protección y fortuna más amplia.

Incluso el gesto que en Occidente parece un saludo tiene explicación. En Japón, el movimiento utilizado para llamar a alguien se realiza con la palma orientada hacia abajo y los dedos moviéndose hacia el cuerpo. De allí surge la característica pose del gato.