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El nuevo turista tiene cuatro patas: la tendencia que cambia los viajes de los argentinos

Cada vez más familias organizan sus viajes pensando en las macotas. Hoy, perros y gatos son turistas que pasean por el país y el mundo con sus dueños.

El nuevo turista tiene cuatro patas. Sí, cada vez más perros y gatos viajan por el mundo con sus dueños.

El nuevo turista tiene cuatro patas. Sí, cada vez más perros y gatos viajan por el mundo con sus dueños.

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Durante años, salir de vacaciones con una mascota implicaba resolver primero un problema doméstico: quién podía cuidarla, dónde dejarla o cómo organizar la ausencia sin alterar demasiado su rutina. Esa escena, cada vez más, empieza a quedar atrás. En la Argentina, perros y gatos pasaron de ser animales de compañía a ocupar un lugar central en la vida familiar y, como consecuencia, también comenzaron a ser los nuevos turistas.

El cambio se advierte en la manera de planificar un viaje. Hoy, muchas familias eligen destino, alojamiento, medio de transporte y actividades según la posibilidad de incluir a sus mascotas. El antiguo cartel de “no se aceptan animales” empieza a convivir con una oferta creciente de hoteles, cabañas, restaurantes y espacios recreativos que se presentan como aptos para viajeros con perros o gatos.

La transformación no responde únicamente a una moda. Refleja un vínculo más profundo entre las personas y los animales, pero también exige mayor responsabilidad. Viajar con una mascota requiere organización, documentación, controles sanitarios, seguridad durante el traslado y una evaluación previa sobre si el viaje será realmente beneficioso para el animal.

Un crecimiento que muestran los números de los turistas de cuatro patas

Las cifras oficiales permiten dimensionar el fenómeno. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), entre 2014 y 2024 se emitieron 379.807 certificados de exportación de mascotas. El salto es significativo: en 2014 se habían tramitado 6.523 documentos, mientras que en 2024 la cifra llegó a 59.478. Esto representa un aumento cercano al 811,9% en una década.

La tendencia continuó durante 2025: donde en los primeros meses se emitieron 50.404 certificados, lo que confirma que viajar con animales dejó de ser una excepción para convertirse en una práctica instalada. Los datos también muestran una clara predominancia de los perros. En los últimos diez años, Senasa registró la salida del país de 332.623 perros y 47.184 gatos. Aunque los caninos siguen siendo mayoría, el traslado de felinos también crece de manera sostenida, en línea con su mayor presencia como animales de compañía en los hogares argentinos.

Los destinos más elegidos por quienes viajan con mascotas

El mapa de los viajes con mascotas reproduce, en buena medida, la lógica histórica del turismo argentino. Los países limítrofes concentran buena parte de los traslados, tanto por cercanía como por la posibilidad de viajar por vía terrestre.

Según el ranking elaborado por Senasa, Uruguay aparece como el destino más frecuente, con 119.513 certificados emitidos en la última década. Le siguen Chile, con 63.829; Brasil, con 57.847; España, con 36.842; y Estados Unidos, con 35.855.

La presencia de Uruguay, Chile y Brasil se explica por la proximidad geográfica, la conectividad y la creciente oferta de alojamientos preparados para recibir animales. España y Estados Unidos, en cambio, concentran viajes familiares, turísticos y migratorios de mayor distancia, donde las mascotas también son incorporadas al proyecto de traslado.

Esta tendencia se inscribe, además, en un fenómeno global. Informes internacionales, entre ellos uno del Instituto Científico Waltham Petcare, estiman que los servicios vinculados al traslado y cuidado de mascotas alcanzaron en 2024 los 2.400 millones de dólares, con proyecciones de crecimiento hacia 2030.

Qué se necesita para salir del país con perros y gatos

Viajar al exterior con una mascota no depende solamente de la voluntad del dueño ni de la política del alojamiento. Todo animal que egresa del país debe contar con un Certificado Veterinario Internacional (CVI) emitido por Senasa. Se trata del documento sanitario oficial requerido por la mayoría de los países para autorizar el ingreso temporal o definitivo de perros y gatos.

Para obtenerlo, es necesario presentar un certificado de salud firmado por un veterinario matriculado, emitido dentro de los diez días previos al viaje; certificado de desparasitación interna y externa, realizado en los quince días anteriores al trámite; y vacunación antirrábica vigente, con original y copia.

En el caso de animales menores de tres meses, pueden viajar sin vacuna antirrábica siempre que la edad esté debidamente especificada. El trámite puede realizarse de manera presencial en oficinas de Senasa, mediante la plataforma virtual del organismo o, en dependencias sin autogestión, por correo electrónico o teléfono.

Mascotas en auto, colectivo y tren

El avión ya no es la única alternativa para trasladarse con animales. Desde diciembre de 2025, los servicios de colectivos y trenes de larga distancia comenzaron a aceptar animales domésticos a bordo, aunque bajo condiciones específicas, controles y responsabilidades definidas.

En los viajes en auto, las recomendaciones apuntan a la seguridad. Las mascotas no deben viajar sueltas dentro del vehículo. Lo adecuado es utilizar un sistema de retención homologado, como un arnés sujeto al cinturón de seguridad, o un canil correctamente fijado.

También se recomienda realizar paradas cada dos o tres horas para que el animal pueda hidratarse y moverse en un lugar seguro. Otro punto importante es evitar alimentarlo justo antes de salir, para reducir la posibilidad de mareos o malestares durante el trayecto.

Antes de viajar: pensar en el bienestar del animal

La primera pregunta no debería ser si el destino acepta mascotas, sino si el viaje es adecuado para ellas. Los perros, en general, suelen adaptarse mejor a las salidas familiares y disfrutan acompañar a sus dueños. Los gatos, en cambio, son más territoriales y pueden estresarse con facilidad ante un traslado, por lo que en muchos casos resulta preferible dejarlos en casa al cuidado de una persona de confianza.

Además de la documentación, conviene llevar una chapita identificatoria con un teléfono actualizado, libreta sanitaria, alimento habitual, recipientes, correa, manta, juguetes y cualquier elemento que le aporte seguridad durante el viaje.

La clave es evitar improvisaciones. Un viaje pensado para el descanso puede convertirse en una situación de estrés si no se contemplan las necesidades reales del animal.

Se puede viajar con mascotas en colectivos de larga distancia.

Se puede viajar con mascotas en colectivos de larga distancia.

La familia multiespecie y un cambio cultural

Detrás de esta tendencia turística aparece un fenómeno más amplio: el crecimiento de las llamadas familias multiespecie. Se trata de hogares en los que los animales no humanos ocupan un rol activo dentro de la vida cotidiana, con cuidados, rutinas y afectos similares a los que se brindan a otros integrantes de la familia.

La abogada Lilian Ruth Fernández Galdame, miembro de la Comisión de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Mendoza, sostiene que se trata de un concepto social que llegó para quedarse. “Antes los animales eran vistos como simples mascotas del patio; hoy son reconocidos como miembros activos del hogar, con su propio cuidado y un rol directo en la familia”, explica.

Aunque la familia multiespecie todavía no tiene una figura legal plenamente definida, Fernández Galdame recuerda que en Argentina rige la Ley 14.346 contra la crueldad y el maltrato animal, y que en Mendoza existe una Fiscalía especializada en delitos de maltrato animal.

También menciona antecedentes judiciales relevantes, como los casos de las chimpancés Cecilia, en Mendoza, y Sandra, en Buenos Aires, reconocidas como sujetos de derechos no humanos. Para la especialista, esos fallos muestran un cambio de conciencia en torno al bienestar, la salud, la alimentación y la vida de los animales.