El héroe mendocino que regala sonrisas a los niños en los hospitales: de quién se trata
Una mirada íntima a la vida de un animador que decidió llevar la fantasía para acompañar a los niños que más lo necesitan en los momentos más difíciles.
El animador mendocino coordina frecuentemente visitas con fundaciones locales para llevar alegría a muchos pequeños..
Alejandro Martínez fusiona su pasión por el fútbol y la animación infantil en Mendoza. Tras personificar a Messi de cara al Mundial 2026, con una simpática y sobredimensionada caracterización facial del ídolo. El animador equilibra su trabajo en eventos con una intensa labor solidaria en hospitales, llevando fantasía y superhéroes a niños en contextos vulnerables.
Comenzó en 2015 haciendo el taller para ser uno de los payamédicos mendocinos para hacer intervenciones con algunos personajes de super héroes. El artista se dedica hace más de 10 años a llevarle un momento de felicidad a muchos infantes que se encuentran hospitalizados por diferentes enfermedades. "Es muy emocional. He visitado cientos de pibes, en el Notti, en el Español, muchas experiencias con niños que han fallecido con cáncer, siempre me rapo cuando pasa eso, por que hay un vínculo", expresó en una reciente entrevista en los estudios de MDZ Radio 105.5.
Historias que marcan el corazón
Hace 10 años, Alejandro recibió el premio Raíces por su labor solidaria en los hospitales. La rutina de este animador independiente implica desafíos logísticos enormes, como cruzar la provincia a contrarreloj para cumplir con eventos privados y compromisos benéficos. El protagonista recuerda que la animación infantil en fiestas particulares es un terreno impredecible: "En cumpleaños, contrataciones privadas, puede pasar cualquier cosa. Puede pasar que se lastime un niño, que llegue la ambulancia, se golpeó y tenés que esperar para poder irte al próximo evento".
Escuchá la entrevista completa a Alejandro Martínez en MDZ Radio 105.5
Sin embargo, el verdadero motor de su tarea aparece en las conexiones humanas imprevistas que trascienden por completo lo laboral. Uno de los momentos más emotivos de su carrera ocurrió cuando viajó al departamento de La Paz para conocer a Agustín, un niño que nació sin sus piernas: "Me contó la historia... y se me ocurrió de viajar hasta La Paz y conocerlo personalmente. Con el traje y todo y lo conocí, fue eso fue muy fuerte. Increíble".
Solidaridad sobre ruedas y trajes pesados
El trabajo diario demanda un gran esfuerzo físico, especialmente al vestir trajes de cuero y látex bajo las altas temperaturas veraniegas. Martínez confiesa las dificultades de encarnar a ciertos personajes: "Batman es como mucho cuero, látex. En un momento empezás a transpirar todo". A pesar del desgaste, esta dedicación genera redes de cooperación nacional con otros animadores solidarios que viajan para colaborar con los hospitales públicos de la provincia.
La versatilidad de Alejandro lo obliga a adaptar su repertorio según las preferencias individuales de cada paciente en espacios de salud de alta complejidad como el Fuesmen. El animador recuerda que la institución se contacta previamente con él para ajustar la propuesta a cada situación particular: "Fuesmen me habla y le preguntan a los niños qué le gusta. Entonces, ellos te indican y te pasan la info".
A pesar de la demanda laboral, Alejandro prioriza mantener el equilibrio con su agenda solidaria, convencido de que la verdadera recompensa no es económica: "En esos momentos del hospital o un merendero, no, el dinero no pasa por ahí. O a un niño que no tiene la misma posibilidad económica, a un padre, a una madre, que vos le regalás un momento, entonces yo soy de esa manera de pensar, que no por ahí pasa el dinero, pasan otras cosas más fuertes".