El destino escondido de Brasil donde el invierno alcanza los 32°
Alter do Chão es un pueblo de Brasil donde agosto trae días de hasta 32°, baja el nivel del río y deja al descubierto playas de agua dulce rodeadas por la selva.
Alter do Chão es un pueblo de Brasil donde agosto inaugura el verano amazónico y comienzan a aparecer las playas.
TripAdvisorMientras agosto aún mantiene temperaturas bajas en gran parte de Sudamérica, en el norte de Brasil comienza una temporada completamente diferente. Allí se encuentra Alter do Chão, un pueblo amazónico donde el calor se combina con aguas transparentes, arena blanca y extensos paisajes selváticos.
La localidad pertenece al municipio de Santarém, en el estado de Pará, y se levanta junto al río Tapajós. Aunque está ubicada lejos de la costa atlántica, su paisaje recuerda al de un destino caribeño por el color del agua y los bancos de arena que aparecen durante la estación seca.

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Agosto marca el comienzo del llamado verano amazónico, que se extiende aproximadamente hasta diciembre. Durante estos meses disminuye el nivel del río y comienzan a emerger las playas de agua dulce que convirtieron a este pueblo en uno de los destinos más particulares de Brasil.
Un pueblo donde agosto se vive con calor y playa
Las temperaturas de la región se mantienen elevadas durante todo el año. En agosto, Santarém registra promedios cercanos a los 32° de máxima y 21° de mínima, con precipitaciones mucho más bajas que durante los meses húmedos.
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La temporada de playas comienza precisamente en agosto, cuando la bajante del río deja al descubierto grandes franjas de arena. A medida que pasan las semanas, la superficie visible aumenta y aparecen nuevos sectores para caminar, descansar o instalarse frente al agua.
El paisaje tiene una particularidad: no hay mar ni grandes olas. Las playas están formadas por el propio río Tapajós, cuyas aguas azuladas contrastan con la selva que rodea al pueblo.
El paisaje tiene una particularidad: no hay mar ni grandes olas. Las playas están formadas por el propio río Tapajós, cuyas aguas azuladas contrastan con la selva que rodea al pueblo.
La playa que aparece frente al pueblo
La postal más conocida de Alter do Chão es la Ilha do Amor. Se trata de una lengua de arena blanca ubicada frente a la costa, a la que se llega en pequeñas embarcaciones cuando el nivel del agua permite el cruce.
En junio de 2026, la Ilha do Amor fue incluida entre las 100 mejores playas del mundo y quedó como la cuarta brasileña mejor ubicada en esa selección. El reconocimiento volvió a colocar al pueblo entre los destinos de naturaleza más destacados de la Amazonia.
Otro de los lugares cercanos es el Lago Verde, conocido también como Bosque Encantado. Cuando el agua está alta, los recorridos se realizan en canoa entre árboles parcialmente sumergidos. Durante la bajante, el entorno cambia y comienzan a aparecer playas y senderos.
Otro de los lugares cercanos es el Lago Verde, conocido también como Bosque Encantado. Cuando el agua está alta, los recorridos se realizan en canoa entre árboles parcialmente sumergidos. Durante la bajante, el entorno cambia y comienzan a aparecer playas y senderos.
Caminatas con vistas sobre el río Tapajós
Más allá de las playas, Alter do Chão ofrece recorridos que permiten observar el paisaje desde las alturas. Uno de los más conocidos conduce hasta la Serra da Piroca, una elevación ubicada frente al casco del pueblo.
El ascenso requiere esfuerzo por el calor y la exposición al sol, especialmente durante las horas centrales del día. Por esa razón, suele realizarse temprano por la mañana, con agua, protector solar y calzado adecuado.
También pueden contratarse paseos en lancha hacia Ponta do Cururu y Ponta do Muretá. Estos bancos de arena son conocidos por sus atardeceres y por la posibilidad de observar delfines de río durante algunas excursiones.
También pueden contratarse paseos en lancha hacia Ponta do Cururu y Ponta do Muretá. Estos bancos de arena son conocidos por sus atardeceres y por la posibilidad de observar delfines de río durante algunas excursiones.
Sabores de la Amazonia junto al agua
También aparecen platos elaborados con tucupí, mandioca y frutas propias de la selva. Jugos, helados y dulces de cupuaçú, taperebá, bacurí y açaí completan una cocina muy diferente de la que se encuentra en los destinos costeros tradicionales.
La identidad cultural del pueblo mantiene una fuerte influencia indígena y ribereña. Esa herencia se reconoce en las artesanías, las embarcaciones, las recetas y las celebraciones locales.
La más conocida es el Çairé, una antigua festividad que combina tradiciones religiosas, música y la competencia folclórica entre los botos Tucuxi y Cor-de-Rosa. Se realiza habitualmente en septiembre, cuando la temporada turística ya se encuentra en pleno movimiento.
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