Comprar flores en la Alameda: cómo armar el ramo perfecto y cuánto cuesta
Los históricos puestos del clásico paseo de la ciudad de Mendoza comparten los secretos para transformar un ramillete económico en un toque especial para tu hogar.
Más que un adorno: el impacto estético de las flores frescas en el interiorismo moderno.
Milagros Lostes - MDZLa Alameda mendocina cuenta con siete puestos de flores que ya forman parte de la postal clásica del centro. Ubicados estratégicamente en el centro del icónico paseo, sus colores, texturas y formas capturan la atención de transeúntes y turistas, convirtiéndose en un paso obligado para quienes buscan embellecer sus espacios cotidianos. En este escenario destaca Paola Flores, quien desde hace dos décadas trabaja en el puesto “Flores Paula”, un negocio con 40 años de trayectoria que hoy es fuente de consulta para entender el consumo de flores en Mendoza.
Respecto a la demanda actual, el mercado experimenta una transición tras las festividades de fin de año. Sin embargo, la venta se mantiene estable gracias a quienes buscan decorar el hogar o realizar obsequios personales. El proceso de compra suele iniciarse por el tamaño y el color, pero el presupuesto es el factor determinante. En la actualidad, es posible acceder a ramos desde los 5.000 pesos que son los más chicos del puesto, compuestos principalmente por flores de temporada como las Montoneras, que destacan por su resistencia y facilidad de cuidado. Por 40.000 pesos podés llevarte un arreglo floral con Lilium como gran protagonista, una de las variedades más caras que engalana el negocio.
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El arte de la durabilidad de las flores y el mantenimiento
Para quienes adquieren un ramo por primera vez, el secreto de la longevidad reside en elementos simples pero fundamentales. La clave técnica es la temperatura: el uso de agua fría y la adición ocasional de cubitos de hielo permiten que los tallos conserven su frescura por más tiempo. Asimismo, el agregado de unas gotas de lavandina ayuda a mantener la higiene del recipiente, evitando la proliferación de bacterias. En cuanto a la ubicación, se recomienda un ambiente templado, lejos de la exposición directa al sol o del flujo de aire acondicionado.
Mirá como la Alameda mendocina revela sus colores de estación:
Según la experta en flores, el consumidor de Mendoza mantiene un perfil estético clásico, con una marcada preferencia por los tonos blancos, amarillos y rojos. No obstante, el verano trae consigo una de las joyas más buscadas por su fragancia: el nardo. Disponible desde enero hasta fines de marzo —siempre supeditado a las contingencias climáticas como el granizo—, esta flor es elegida para perfumar ambientes y para la elaboración artesanal del tradicional "Aceite de San José". Su aroma dulce y persistente la convierte en la opción predilecta de la temporada.
En el otro extremo de la escala, el Lilium se posiciona actualmente como la variedad de mayor valor debido a las dificultades de producción que impone el calor extremo de enero. La fragilidad de ciertas especies para el transporte y la imposibilidad de cultivar variedades exóticas en suelo argentino limitan la oferta de ejemplares vistos en redes sociales, lo que obliga a los floristas locales a especializarse en la selección de lo mejor de la producción regional.
Estructura y carácter: el toque final
Para que un ramo pase de ser un conjunto de flores a una pieza decorativa que potencie los espacios del hogar, el secreto está en el follaje y el envoltorio. El uso de elementos como el helecho plumoso o el caspio aporta el volumen y la textura necesarios para dar cuerpo al arreglo. Finalmente, el carácter de la pieza se define en la presentación; hoy se utilizan desde papeles importados y engomados hasta transparencias que elevan la estética del producto final, permitiendo que incluso las opciones más económicas luzcan con un estándar de alta gama.





