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Cómo saber si una planta murió por una ola polar o si todavía puede recuperarse

Después de una ola polar muchas plantas lucen marchitas y ennegrecidas. Pero eso no significa necesariamente que hayan muerto.


Tras una jornada con ola polar, a muchas planta s se les oscurecen sus hojas y muestran un aspecto marchito. Eso no siempre significa que hayan muerto. Aprender a reconocer los signos de recuperación evita podas innecesarias y aumenta las posibilidades de que vuelvan a brotar cuando llegue la primavera.

El invierno pone a prueba la resistencia de árboles, arbustos y flores, pero también ofrece la oportunidad de identificar cuáles son las especies mejor adaptadas al clima de Mendoza.

No todo está perdido después de una ola polar

El aspecto de una planta puede cambiar drásticamente tras una ola polar. Hojas ennegrecidas, flores caídas y ramas aparentemente secas suelen generar preocupación entre quienes cuidan un jardín. Expertos recomiendan no tomar decisiones apresuradas. En muchas especies el daño afecta únicamente los tejidos externos, mientras que raíces, troncos y yemas permanecen vivos.

Las señales que indican que la planta sigue viva

Un método sencillo consiste en raspar suavemente la corteza de una rama con la uña. Si debajo aparece tejido verde significa que continúa circulando savia y la planta conserva actividad.También es una buena señal que las ramas mantengan cierta flexibilidad y que aparezcan pequeños brotes cerca de la base o en las axilas de las hojas.En cambio, cuando toda la madera está completamente seca, quebradiza y marrón, las posibilidades de recuperación disminuyen considerablemente.

La aparición de brotes verdes en la base o en las ramas es una de las señales más claras de que la planta sobrevivió al invierno y volverá a crecer con la llegada del calor.

El error que conviene evitar

La tentación de podar inmediatamente después de una helada suele ser uno de los errores más frecuentes. Los tejidos dañados funcionan como una barrera protectora frente a nuevas bajas temperaturas.Los paisajistas aconsejan esperar hasta fines del invierno antes de realizar una poda de limpieza. De esa manera resulta mucho más sencillo distinguir qué ramas realmente murieron y cuáles volverán a brotar. En Mendoza es común observar rosales, agapantos, lantanas y otras especies que parecen completamente secas durante julio y agosto, pero recuperan todo su vigor con la llegada de los primeros días templados.