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Chile: tres joyas ocultas de la Región de O'Higgins que merecen ser descubiertas

Entre cordillera, mar y valles fértiles, la Región de O’Higgins en Chile guarda rincones sorprendentes que combinan historia, deporte y naturaleza

Chile es uno de los países más lindos de Sudamérica gracias a su diversidad natural y cultural. Desde el desierto de Atacama hasta los glaciares patagónicos, la oferta turística parece infinita. Sin embargo, hay rincones que suelen quedar fuera de los circuitos más tradicionales y que, pese a eso, guardan una riqueza única. La Región de O’Higgins es uno de esos lugares: poco mencionada en las guías masivas, pero llena de historia, paisajes y experiencias que sorprenden a quienes se animan a explorarla.

Ubicada en la zona central del país, a pocas horas de Santiago, esta región combina mar, cordillera, valles fértiles y tradiciones mineras. Su capital es Rancagua, conocida por ser escenario de importantes episodios históricos de la independencia chilena, pero lo cierto es que los tesoros de O’Higgins se reparten en distintos puntos, desde la costa hasta la montaña. MDZ Trip te propone tres destinos imperdibles para descubrir la esencia de este territorio.

Sewell, historia minera en la cordillera

Patrimonio de la Humanidad desde 2006, Sewell es un antiguo campamento minero ubicado en plena cordillera de los Andes. Nació hace más de un siglo para alojar a los trabajadores de la mina El Teniente y aún conserva el trazado urbano con escaleras, coloridas casas de madera y edificios emblemáticos.

El recorrido por este sitio incluye la Plaza Morgan, el barrio cívico, la escalera central y el Museo de la Gran Minería del Cobre, donde se revive la historia de miles de familias que forjaron su vida en este entorno extremo.

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El antiguo campamento minero de Sewell, Patrimonio de la Humanidad, revive la historia de la minería del cobre en plena cordillera.

Punta de Lobos, el paraíso del surf

A solo 6 kilómetros de Pichilemu, Punta de Lobos es considerada una de las mecas mundiales del surf. Sus olas, que superan los siete metros de altura, atraen a surfistas de todo el planeta y han convertido a este rincón costero en un ícono del deporte.

Pero Punta de Lobos no es solo tablas y adrenalina: la inmensa playa invita a caminatas frente al océano Pacífico, y el pueblo conserva un aire bohemio que se mezcla con la llegada constante de turistas en busca de mar, gastronomía local y tranquilidad.

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Punta de Lobos, en Pichilemu, es considerada una de las mecas mundiales del surf por la calidad de sus olas y su entorno natural.

Reserva Nacional Río de los Cipreses, naturaleza en estado puro

A 50 kilómetros de Rancagua se encuentra esta reserva que es un paraíso para el ecoturismo. Los senderos atraviesan bosques de peumos, quillayes y litres, y permiten observar fauna característica como vizcachas, loros tricahues y el majestuoso cóndor andino.

El río de los Cipreses, que nace directamente de un glaciar, atraviesa el área y suma un atractivo extra para quienes buscan paisajes de montaña. El lugar es perfecto para caminatas de distinta dificultad, paseos fotográficos y contacto directo con la naturaleza central de Chile.

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La Reserva Nacional Río Cipreses se localiza a 50 km de la ciudad de Rancagua.