Canas: cinco hábitos que podrían ayudar a prevenirlas
La genética marca gran parte del camino, pero hay algunos hábitos que pueden cambiarse. Qué se sabe y qué es solo un mito sobre las canas.
Hay algunos factores que favorecen la aparición de las canas. Foto: Canva
La aparición de las primeras canas puede generar sorpresa, especialmente cuando ocurre a una edad temprana. Sin embargo, no existe una alimentación, un suplemento o una rutina capilar que garantice conservar el color natural del pelo. El encanecimiento comienza dentro del folículo. A medida que disminuye la actividad de los melanocitos -las células encargadas de producir melanina-, el nuevo cabello crece con menos pigmento hasta adquirir una tonalidad gris o blanca.
La edad en la que ocurre este proceso está fuertemente condicionada por los antecedentes familiares. Un estudio publicado en Nature Communications, realizado con 6.357 personas de América Latina, identificó una asociación entre variantes del gen IRF4 y la aparición de canas. El hallazgo confirmó que la genética interviene en el momento y la intensidad del encanecimiento, aunque no actúa de manera aislada.
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Cinco medidas con más evidencia que los remedios milagrosos
1. Evitar el tabaco
Fumar es uno de los factores modificables más consistentemente relacionados con la canicie prematura. Una revisión sistemática y metaanálisis encontró asociaciones entre el encanecimiento temprano, el tabaquismo y diferentes alteraciones metabólicas y nutricionales.
Esto no significa que dejar de fumar devolverá el color a los cabellos blancos, pero sí permite reducir una exposición vinculada con el estrés oxidativo y el envejecimiento de distintos tejidos.
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2. Mantener una alimentación variada
La vitamina B12, el ácido fólico, la biotina, el hierro y otros micronutrientes participan en diferentes funciones celulares. Algunas investigaciones encontraron que sus deficiencias son más frecuentes entre personas con canicie prematura.
La conclusión no es que tomar suplementos evite las canas. Cuando no existe una deficiencia, consumir dosis adicionales no demostró detener el encanecimiento y puede ocasionar efectos adversos. La recomendación razonable es sostener una alimentación variada y consultar antes de incorporar vitaminas o minerales.
3. Investigar una aparición inusualmente temprana
Cuando las canas aparecen mucho antes que en otros integrantes de la familia, avanzan rápidamente o se acompañan de cansancio, caída del pelo, cambios de peso u otros síntomas, conviene realizar una consulta médica.
El profesional podrá evaluar si corresponde estudiar los niveles de vitamina B12, folato, hierro o ferritina, además de la función tiroidea. Corregir una alteración comprobada puede beneficiar la salud general y, en determinados casos, detener un factor relacionado con la pérdida prematura de pigmentación.
4. Reducir el estrés crónico, sin esperar milagros
La relación entre estrés y canas existe, pero todavía no permite hacer promesas simples. Un trabajo publicado en Nature mostró que el estrés intenso podía agotar las células madre de los melanocitos en ratones. El mecanismo estuvo relacionado con una activación excesiva del sistema nervioso simpático.
En seres humanos, una investigación publicada en eLife encontró coincidencias entre períodos de estrés y cambios de pigmentación en algunos cabellos. No obstante, participaron solamente 14 personas, por lo que sus resultados deben interpretarse como una señal científica y no como una prueba definitiva.
Dormir adecuadamente, realizar actividad física y buscar herramientas para manejar el estrés aportan múltiples beneficios, pero no garantizan frenar las canas ni recuperar el color perdido.
5. Cuidar la fibra capilar
El agua muy caliente, la plancha, el secador a temperaturas elevadas y los tratamientos químicos frecuentes pueden volver el pelo más seco, quebradizo y opaco. Sin embargo, no está demostrado que estas prácticas sean responsables directas de que el cabello nazca blanco.
Reducir las agresiones térmicas y químicas no modifica la genética ni reactiva los melanocitos, pero puede mejorar la apariencia y la resistencia de una fibra que, al perder pigmento, también puede cambiar de textura.
¿La palta o la zanahoria pueden prevenir las canas?
En las redes circulan recomendaciones de consumir alimentos supuestamente “ricos en catalasa”, como palta, zanahoria, papa o ananá. La catalasa es una enzima relacionada con la degradación del peróxido de hidrógeno y el control del estrés oxidativo. Aunque esos alimentos pueden integrar una dieta saludable, no existen ensayos clínicos sólidos que demuestren que comerlos evita o revierte las canas. La presencia de una enzima en un alimento tampoco significa que llegará activa hasta el folículo piloso.
Actualmente no existe un tratamiento aprobado capaz de revertir de manera previsible la canicie asociada con la edad o la herencia. Los hábitos saludables pueden actuar sobre algunos factores relacionados y mejorar la salud del cabello, pero la genética continúa teniendo la última palabra.