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Argentina vuelve al Mundial de Pastelería: la historia detrás del Equipo Pampa

El Equipo Pampa logró el pase a la gran final que se disputará en enero en Francia. Los detalles del team más "exquisito" de Argentina.


La pastelería argentina volverá a tener presencia en la elite mundial. El Equipo Pampa, representante nacional en la Selección Américas de la Copa Mundial de Pastelería, obtuvo el cuarto puesto en la competencia realizada el 25 de julio en New Orleans, Estados Unidos, y consiguió la clasificación para la gran final que se disputará en enero próximo en Francia.

El equipo argentino estuvo integrado por Gonzalo "Gonzo" Jiménez, Agustín Bazán, Emiliana Amandio y Mariano Zichert, bajo la presidencia de Néstor Reggiani, reconocido pastelero argentino con 40 años de trayectoria. Aunque el resultado no fue el que buscaban, la clasificación dejó al grupo nuevamente dentro del circuito más exigente de la pastelería internacional.

“Logramos el cuarto puesto. La verdad es que no era el objetivo que fuimos a buscar, porque era tratar de defender el título que habíamos ganado hace dos años o estar en el podio. Pero el cuarto puesto y la clasificación nos ponen muy contentos también”, explicó Reggiani.

Selección Argentina Oficial de Pastelería. Foto: @pampaequipo en Instagram

La jornada fue intensa. Los competidores trabajaron durante cinco horas y media dentro del box, un espacio donde cada movimiento cuenta y donde la precisión técnica, la creatividad y la coordinación del equipo son determinantes. En ese contexto, Argentina logró sostener su lugar entre los países del continente con proyección mundial.

Cómo se forma un equipo para competir en el mundo

El Equipo Pampa no se conforma de manera improvisada. Según contó Reggiani, la selección surge a partir de un trabajo conjunto entre la Cámara de Confiterías, integrada a la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés ( AHRCC), y el Sindicato de Pasteleros, que organizan un campeonato nacional para elegir a parte del equipo que luego representará al país.

En esta oportunidad, Agustín Bazán, último campeón nacional, fue convocado para desarrollar la parte artística vinculada al azúcar y al caramelo. A él se sumaron perfiles con experiencia internacional y trayectoria comprobada.

Foto: @pampaequipo en Instagram

“Buscamos chicos que hayan competido o que tengan un currículum acorde para un campeonato internacional. Gonzalo Jiménez hace muchos años que trabaja en Estados Unidos, vive allá, es argentino, y pensé que era correcto que estuviera por su trayectoria y por su trabajo. No nos defraudó para nada porque hizo un trabajo impecable”, señaló Reggiani.

También destacó el recorrido de Emiliana Amandio, quien ya había participado en competencias internacionales y obtuvo un tercer puesto en Italia. Para Reggiani, la combinación entre experiencia, talento joven y formación competitiva es clave para sostener el nivel argentino.

“Tratamos de buscar chicos que tengan experiencia en esto y, los que no, que sean campeones nacionales y recién empiezan, formarlos para que logren este tipo de eventos”, agregó.

Gonzo Jiménez, especialista en chocolate. Foto: @pampaequipo en Instagram

Entrenar a distancia y competir como equipo

Uno de los mayores desafíos fue coordinar el trabajo de un equipo con integrantes en distintos lugares. Gonzo Jiménez, radicado en Estados Unidos y conocido también por su participación en realities de Netflix, debió viajar varias veces a la Argentina durante los meses previos. “Viajó cinco o seis veces en los últimos seis meses. Una vez por mes venía para entrenar con el equipo y aparte entrenaba en su propio taller”, contó Reggiani.

Agustín Bazán, especialista en azúcar. Foto: @pampaequipo en Instagram

Para ajustar los últimos detalles, los integrantes viajaron a New Orleans el 9 de julio, varios días antes de la competencia. Allí realizaron entrenamientos bajo condiciones similares a las del campeonato, con tiempos, dinámica y exigencias equivalentes a las que luego encontrarían en el box.

Emiliana Amandio, especialista en hielo. Foto: @pampaequipo en Instagram

Un gaucho argentino para representar al país

En la instancia continental, la temática era libre. El Equipo Pampa eligió una propuesta profundamente argentina: el gaucho y el caballo criollo, con una estética inspirada en el universo visual de Florencio Molina Campos.

La elección no fue casual. En una competencia donde cada país busca contar una historia desde la técnica pastelera, Argentina apeló a una figura de fuerte identidad nacional, capaz de dialogar con la tradición, el territorio y el imaginario popular.

Foto: @pampaequipo en Instagram

Sin embargo, la gran final en Francia implicará comenzar de nuevo. A diferencia de la competencia continental, la Copa Mundial propone una temática oficial común para todos los equipos. Eso obliga a rediseñar piezas, técnicas, moldes y puesta en escena.

“En la Copa del Mundo siempre nos dan un tema y todos los equipos tienen que ir en base a ese tema. Todavía no lo tenemos. Los chicos llegaron antes de ayer, yo llegué ayer de Estados Unidos, y ya esta semana empezamos a reunirnos para trabajar. Hay mucho diseño, moldería y cosas que resolver muy rápido porque enero llega enseguida”, afirmó Reggiani.

Foto: @pampaequipo en Instagram

La logística invisible de competir afuera

Detrás de una participación internacional hay mucho más que talento. El equipo debe trasladar herramientas, moldes, materiales específicos y una enorme cantidad de elementos técnicos necesarios para competir. El chocolate y gran parte de los insumos principales son provistos por la organización, ya que la Copa Mundial cuenta con sponsors internacionales. Sin embargo, Argentina puede llevar algunos productos propios o herramientas que no se consigan fácilmente en destino.

“Viajamos con alrededor de 15 o 18 valijas, siempre cargadas de herramientas, molderías y un montón de cosas”, detalló Reggiani.

Además de los competidores, viajan el capitán, la presidencia del equipo y asistentes que colaboran con la preparación y el montaje. Para Reggiani, ese trabajo silencioso es indispensable. “Atrás del equipo hay un montón de gente que no se ve y que, si no fuera por ellos, no se podría hacer nada. Gente de Alyser, que nos acompaña siempre, genete en la parte administrativa, en redes y en un montón de cosas que el equipo solo no podría hacer nunca”, sostuvo.

También agradeció especialmente a la AHRCC, a la Cámara de Confiterías, al Sindicato de Pasteleros, a los sponsors y a quienes hacen posible una participación de alto costo económico y logístico.

Foto: @pampaequipo en Instagram

El objetivo en Francia

El próximo desafío será la gran final mundial, prevista para enero en Francia. Reggiani sabe que la competencia será exigente y que Argentina se enfrentará a equipos de enorme trayectoria. Sin embargo, también remarca que el país viene sosteniendo una presencia destacada desde hace varios años.

“Es difícil porque hay equipos muy fuertes a nivel mundial. Pero vamos a dar todo lo posible, como lo hicimos en los últimos dos campeonatos mundiales. La idea es tratar de estar entre los primeros diez, como venimos estando desde hace cuatro años”, afirmó.

La clasificación en New Orleans no solo confirma la vigencia del Equipo Pampa. También demuestra que la pastelería argentina logró instalarse en un escenario internacional donde la precisión, la identidad y la creatividad pesan tanto como la técnica.