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El árbol que resiste altas temperaturas: se puede cultivar en septiembre y necesita muy pocos cuidados

Ideal para quienes buscan sumar valor ornamental y frutal, el guayabo se cultiva en septiembre y necesita sol directo, riego moderado y buen drenaje.

El árbol que da frutos dulces y con un aroma intenso.

El árbol que da frutos dulces y con un aroma intenso.

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Plantar un guayabo en casa es una decisión excelente para quienes buscan sumar valor ornamental y frutal al jardín o la terraza. Al ser un árbol de hoja perenne, mantiene su follaje verde brillante durante todo el año, aportando un aspecto fresco y frondoso. Además, regala pequeños frutos repletos de vitamina C, ideales para preparar jugos, licuados, dulces y mermeladas caseras.

El guayabo despliega todo su esplendor durante la primavera, época en la que produce vistosas flores blancas cuyos pétalos son comestibles, perfectos para decorar postres o dar un toque exótico a las ensaladas. Lo mejor de esta especie es que no exige mantenimientos complejos, ya que solo requiere sol directo, riego moderado y un suelo con buen drenaje.

El árbol que crece en maceta y resiste altas temperaturas.

El árbol que crece en maceta y resiste altas temperaturas.

Cuidados básicos para el árbol de guayaba

Para cultivarlo con éxito es fundamental garantizarle entre 6 y 8 horas diarias de luz solar directa, lo que asegurará una floración abundante y un buen desarrollo de los frutos. Durante los meses más cálidos se recomienda regar de 2 a 3 veces por semana, asegurándose de dejar secar levemente la tierra entre cada riego para evitar encharcamientos. Si se opta por cultivarlo en maceta, esta debe contar con orificios de drenaje eficientes y un sustrato rico en materia orgánica para proteger las raíces.

Esta especie se adapta perfectamente al clima de Argentina, con un desarrollo sobresaliente en las provincias del Norte y del Litoral. Las temperaturas cálidas estimulan la producción de la guayaba, un fruto de sabor dulce y refrescante con un toque ácido muy característico. Su pulpa suave y cremosa suele compararse con una exquisita combinación entre la pera, el membrillo y la frutilla.