Esta tarta de zanahoria caramelizada puede ser tu nuevo plato favorito
Esta receta lleva las zanahorias como ingrediente principal y las convierte en una bomba dulce-salada espectacular. El truco está en caramelizarlas bien, darles ese toque medio quemadito que saca lo mejor de su sabor, y después ponerlas sobre una base de masa crocante con un queso bien salado que la corta justo. Es fácil, se ve increíble y sorprende. Todo lo que queremos de una receta para compartir.
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Funciona como entrada si la cortás en cuadraditos, como almuerzo liviano con alguna hoja verde al lado, o como plato principal si le ponés un huevo encima. Con cuatro o cinco cosas que probablemente ya tenés (más una buena sartén), estás.
Ingredientes:
- 2 zanahorias grandes
- 1 masa de tarta o masa filo
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cda de vinagre balsámico
- Queso feta o algún queso salado y firme
- Aceite de oliva, sal, pimienta, tomillo o romero si tenés
Paso a paso:
Primero, pelás las zanahorias y las cortás en bastones gorditos. Las tirás a una sartén con oliva, sal y azúcar. Cuando empiecen a dorarse, le ponés un chorrito de vinagre balsámico y bajás el fuego. Se tienen que caramelizar sin hacerse puré, así que ojo con revolver todo el tiempo. El olor en este punto ya es increíble.
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Mientras tanto, precalentás el horno. Ponés la masa en una fuente, le hacés unos pinchacitos con tenedor para que no se infle y la precocinás 5-7 minutos. Sacás, acomodás las zanahorias, desmenuzás el queso por arriba, sumás pimienta y alguna hierba si querés. Al horno de nuevo hasta que la masa esté crocante y el queso apenas dorado.
Lo que sale es una tarta con esa mezcla rica entre lo dulce, lo tostado y lo salado. Además, es linda. De esas comidas que dan ganas de sacarles foto antes de meter el tenedor. Y si te sobra, al otro día fría está igual de buena.

