Frío polar: tres ideas para ponerte una bufanda con mucha onda y estilo
Los pronósticos indican que una ola polar reinará durante esta semana. El frío se hizo sentir este lunes con una mínima de 7 grados y nevadas en alta montaña. Y en estos días, la bufanda es una de las prendas que se transforma en un elemento más que funcional.
Aquí, tres formas de usarla que combinan comodidad, abrigo y estilo.
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Bufanda, en lazo relajado
Esta forma es tan simple como efectiva. Consiste en pasar la bufanda por detrás del cuello y cruzar los extremos hacia adelante sin hacer nudo. El resultado es casual, con un aire descontracturado que funciona muy bien para looks urbanos de media estación. Ideal con tejidos livianos como lana fina, algodón o cachemir. Combina perfectamente con un trench, un blazer o incluso una campera bomber.
Bufanda, vuelta completa con volumen
Es el recurso más común para los días fríos. Se trata de dar una vuelta completa al cuello y dejar los extremos caer por delante o esconderlos bajo el abrigo. Es una opción térmica que no resigna estética: agrega volumen en la parte superior del cuerpo, enmarca el rostro y puede aportar color o textura al conjunto. Funciona mejor con bufandas largas y de tejidos gruesos como lana tejida o paño.
Estilo estola o capa sobre los hombros
Este look, cada vez más popular en el street style, consiste en llevar la bufanda apoyada sobre los hombros, abierta como una estola. No abriga tanto como otras formas, pero es ideal para espacios interiores o climas templados. Se recomienda usar bufandas amplias tipo pashmina o manta. Aporta un toque sofisticado al instante y puede incluso reemplazar a un abrigo liviano.

