La diosa adorada de los 90 descubierta en Mendoza: quién es y qué hace
Algunos de los turistas y mendocinos que la vieron paseando por la bodega Catena Zapata la reconocieron. Sin embargo, la mayoría de los chicos del staff, centennials ellos, la atendieron con total profesionalismo y educación pero no se dieron cuenta que la mujer que disfrutaba de ese verbo inventado por los mendocinos, "bodeguear", es una de las caras más reconocidas del mundo de la moda y la publicidad argentina en la decada del 90.
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La mujer en cuestión es Marina Vollmann, la notera que con absoluto desparpajo hacía reir con sus ocurrencias en "Arriba las gomas", el programa de humor conducido por Adriana Salgueiro, y luego en Videomatch. Haciendo uso de su espontaneidad su notoriedad y protagonismo llegó a un punto tal que llegó a robarle en cámara un beso a Luis Miguel.
Fue modelo de Ricardo Piñeyro y Pancho Dotto, viajó por el mundo haciendo campañas en la época en que también Araceli González, Roxana Harris y Florencia Florio colmaban las revistas de moda... pero su vida tuvo un cambio radical luego de casarse y tener a su primer hijo, Simón.
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"Cuando empezó la escuela, Simón comenzó a tener algunos inconvenientes: no prestaba atención, era muy disperso, se enojaba, se tiraba al piso, no se concentraba... tuve que dejar todo y dedicarme a él. Estaba desesperada, porque no sabía que le pasaba. Comencé un peregrinar entre especialistas hasta que llegué a un diagnóstico", relata a la prensa.
Ese diagnóstico fue dislexia: un transtorno del aprendizaje que se caracteriza por la dificultad para leer. Desde ese momento, Vollmann investigó, se preparó, y se transformó en un referente en el tema. Incluso estuvo acompañando a las familias que fueron al Congreso para exigir la reglamentación de la Ley 27306
La foto en cuestión es de hace unos meses, y hoy sale a la luz. Consultada por MDZ, Marina cuenta que recientemente publicó "Yo, disléxica", un libro en el que cuenta en primera persona, cómo es vivir con una dificultad invisible y brinda herramientas sencillas para los padres de chicos con DEA.