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Máxima de los Países Bajos lució un objeto espectacular y fue admirada

El rey Guillermo Alejandro y su esposa, Máxima de los Países Bajos, visitaron Bélgica durante algunos días en lo que fue una de las visitas de Estado más importantes del año para ellos. Como siempre, la argentina aprovechó la ocasión para lucir sus mejores vestimentas y joyas.

Máxima de los Países Bajos no es una royal más. Se sabe que, al contrario de muchas otras que intentan mantener un estilo muy sobrio y que pase desapercibido, la madre de Ariane, Amalia y Alexia suele utilizar prendas muy llamativas e imponer su propio estilo.

En los tres días que duró la visita del matrimonio neerlandés a Bélgica, se realizaron muchas actividades protocolares, principalmente reuniones para debatir acerca de la mejora de la vida social y física, la lucha contra el cambio climático, el mantenimiento, y la promoción de una sociedad segura y un futuro sostenible en el que la energía sea verde y accesible.

Los matrimonios reales de Países Bajos y Bélgica, juntos en Bruselas luciendo looks sofisticados y por demás elegantes. Fuente: Vanitatis

La increíble joya de Máxima de los Países Bajos que lució en Bélgica

Al igual que Matilde, la reina consorte de Bélgica, Máxima de los Países Bajos se vistió con prendas muy llamativas que la dejaron bien parada. Sin embargo, lo que impactó a todos fue una joya que utilizó la reina consorte en una de las noches en Bruselas.

Se trata de una joya que tiene un collar de diamantes, propiedad del joyero de la dinastía Orange al que la esposa de Guillermo Alejandro le agregó un muy llamativo citrino en el centro de otros diamantes más pequeños. Este último también lo utilizó en su muñeca, ya que llevaba una pulsera hecha de esta gema.

La increíble joya de Máxima de los Países Bajos en Bélgica. Fuente: Vanitatis

La joya de Matilde de Bélgica

Por su parte, la esposa de Felipe también utilizó una joya en su cuello. Se trató de la famosa tiara del laurel hecha con diamantes y platino hace más de 100 años. Se la regalaron en 1999 a Matilde y es la tercera de las seis tiaras de las cortes belgas que la reina consorte lució en estos días junto con la de las nueve provincias y la Wolfers. 

La mencionadas alhajas fueron utilizadas más precisamente en el Flagey, uno de los centros culturales más importantes de la ciudad capital belga. Los monarcas asistieron con el motivo de escuchar un concierto de la Orquesta de Cuerdas de Ámsterdam Sinfonietta, formada por 22 músicos, que los reyes de los Países Bajos le obsequiaron a sus pares de Bélgica.