Dos pueblos con postales mágicas que todos querrán visitar el fin de semana largo
A lo largo y ancho de Argentina, cientos de pueblitos conservan la vida tranquila y de campo de antaño e invitan a hacer turismo rural. En la provincia de Buenos Aires estos dos rincones son perfectos para unos días de descanso y de conexión con la naturaleza durante un fin de semana largo de relax.
Uno de los pueblos de paisajes cautivantes y perfecto para visitar un feriado es Indio Rico, en Coronel Pringles. Se ubica en el sur de la provincia de Buenos Aires, a 74 kilómetros al sudeste de la ciudad cabecera; se ingresa a través de la Ruta Provincial 85 por un camino pavimentado.
Este es un destino ideal para enamorarse del paisaje rural bonaerense, allí resultan imperdibles los paseos en bicicleta, días campestres y sus atardeceres soñados en las extensas llanuras.
Indio Rico cuenta con calles anchas y tranquilas, donde se desarrollan actividades vinculadas al turismo comunitario y gastronomía local. Entre arroyos, lagunas y paisajes de campo, el lugar ofrece atractivos históricos y culturales como la antigua estación del ferrocarril, donde vive el último jefe que tuvo el servicio; la iglesia Nuestra Señora del Carmen, que permite el ingreso a su torre para realizar fotografías del pago, y el viejo almacén de ramos generales “Lo de López”.
Para quienes prefieren visitar un pueblo con profundas tradiciones gauchas para pasar el fin de semana largo, Juan E. Barra es un gran opción para una escapada de fin de semana. Se encuentra a 450 km de la Ciudad de Buenos Aires, en Adolfo Gonzales Chaves.
Este es un típico pueblo rural de la llanura pampeana, donde se pueden conocer las más profundas tradiciones gauchas, que sus habitantes conservan intactas y comparten con quienes deseen visitarlos. Uno de sus imperdibles es la Fiesta del Asado Pampeano, un festival que cuenta con un concurso de asadores, donde se destaca la habilidad de los participantes en la elaboración de este típico plato regional que representa a los argentinos en todo el mundo.
El pueblo festeja su fundación el 2 de marzo de 1909, por tratarse del momento en que se realiza la subdivisión de tierras que pertenecieron al Dr. Barra, a favor de sus hijos. Juan Eulogio Barra fue fundado por Domingo Acuña, esposo de una de sus hijas en tierras de la estancia “La Monin”, actualmente estancia “Sarileo”.
El 1 de diciembre de 1912 fue inaugurada la estación del ferrocarril, llegando el primer tren el día 20 de diciembre del mismo año, el ramal ferroviario Juan Eulogio Barra – Coronel Dorrego se inauguró el 1 de diciembre de 1929 y el ramal Juan E. Barra – Chillar fue inaugurado el 17 de junio de 1929.
Mientras que en 1912 se fundó el primer almacén de ramos generales del Sr. Juan Pitancele, “La Estrella” donde también se atendía la estafeta de correo y la farmacia.