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La playa casi virgen de Chile que pocos argentinos conocen y tiene bellísimos paisajes

A poco más de una hora de Santiago de Chile, esta playa tranquila es ideal para aquellos que disfrutan de la naturaleza en estado puro.

La extensa costa chilena sorprende con sus playas más concurridas, pero también con aquellos rincones poco explorados a los cuales aún no ha llegado el turismo masivo. Para esos viajeros que prefieren los lugares tranquilos, este lugar que queda a tan sólo 127 kilómetros de Santiago de Chile es ideal. 

Pese a estar a poco más de una hora de la capital chilena, muy pocos conocen esta playa casi virgen y de bellos paisajes. Tunquén es la única playa del litoral central chileno que aún no se ha convertido en balneario, la naturaleza en este destino es protagonista y dibuja postales que sorprenden. Está ubicada en Casablanca, una localidad cercana a la provincia de Valparaíso.

Tunquén está ubicado en Casablanca.

Tunquén significa tierra que se abre o se agrieta, en mapudungún (lengua de los aborígenes que vivieron en esta zona). El nombre se debe a que la playa tiene extrañas formaciones agrietadas y dunas que dejan entrar el agua. 

Tunquén un paraíso natural

Tunquén es un verdadero paraíso natural

Esta playa escondida sorprende con su extensa costa de más de 300 metros, con sus aguas poco profundas y con sus propuestas que lo posicionan como uno de los destinos sustentables ideales de Chile. En este lugar se encuentra el Santuario de la Naturaleza del Humedal de Tunquén, un espacio patrimonial de preservación, hogar de muchas especies de nuestra flora y fauna nativa.

La presencia de aves migratorias en el Humedal de Tunquén entre primavera y verano, tales como Calidris bairdii y Larus pipixcan y Numenuis phaeopus, entre otras, es evidencia que este humedal es una ruta de aves migratorias provenientes del hemisferio norte y que visitan las costas de Chile para pasar el invierno boreal.

Hermosas casas costeras se despliegan al costado de la playa, en su gran mayoría con energía solar, materiales eco-amigables y con un concepto pensado para preservar la naturaleza de ese gran lugar. Es que no sólo tiene un ecosistema único, sino que en Tunquén, además, la mayoría de sus construcciones son sustentables.

Para los inquietos que disfrutan de conocer los alrededores, una ruta muy recomendada por los viajeros es el camino entre Tunquén y Quintay; ubicado a 16 kilómetros con un frondoso sendero de pinos que invita a recorrerlo.