El día que lo cambió todo: Isabel II se transformó en reina en una selva de Kenia
Isabel II se convirtió en reina con apenas 25 años de edad. Al momento de la muerte de su padre, se encontraba de viaje por la selva de Kenia junto a su esposo, Felipe de Edimburgo. Fue precisamente este quien le comunicó la partida de Jorge VI y quien le dio la noticia de que el trono estaba en su poder.
Isabel II: la curiosa historia de la royal que estuvo destinada a ser reina
Cuando Isabel II nació el 21 de abril de 1926, lo hizo ocupando el tercer puesto en la línea de sucesión al trono británico. Dicho de otra manera, parecía poco probable que llegara a convertirse en reina del Reino Unido.
Sin embargo, la década del 30 traería para la monarquía británica uno de los episodios más polémicos de su historia reciente. Tras el fallecimiento de Jorge V, Eduardo VIII quedó como rey, pero este ni siquiera llegó a ser coronado debido a que el pueblo y el gobierno se opuso a su relación con una mujer estadounidense divorciada.
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Fue así como el trono quedó en manos de Jorge VI, quien tenía dos hijas: Isabel II y la princesa Margarita. Si bien se sabía que su salud era precaria, el monarca falleció de forma repentina a sus 56 años. Esto ocurrió el 6 de febrero de 1952 y su hija mayor, Isabel II, se convirtió en reina sin saberlo mientras disfrutaba de un particular viaje por la selva de Kenia.
Isabel II: así fue como se enteró de que era reina en plena selva africana
Cuenta la historia que Isabel II vio por última vez a su padre el 31 de enero de 1952. En aquella oportunidad, la joven de 25 años se despidió de su progenitor debido a que estaba por emprender un viaje hacia Nairobi, la capital de Kenia.
Por entonces, este país de África aún era colonia del Reino Unido. Si bien estaba de visita oficial, la madre de Carlos III aprovechó que había viajado junto a su esposo, Felipe de Edimburgo, y decidió dirigirse con este hacia la selva de los Montes Aberdare, en la zona de la cordillera keniana.
Fue allí donde Isabel II pasó la noche desconociendo que, a miles de kilómetros de distancia, su padre perdía la vida víctima de una trombosis coronaria. También fue allí donde recibió la noticia de que era la nueva reina y donde comenzó un histórico proceso que se extendería a lo largo de 70 años.

