Los dos colores que forman otro que ya domina el diseño argentino
El “peige”, mezcla de rosa y beige, es tendencia global 2026. En Mendoza ya se aplica con neutros cálidos y colores tierra.
La diseñadora de interiores Jessica Summer creó un color de pintura personalizado para este sereno dormitorio, optando por un tono entre rosa y beige que adorna delicadamente las paredes de la habitación.
Jessica Summer)Aunque el término “peige” llega desde el exterior, su esencia ya está instalada en Argentina. Diseñadores locales trabajan con neutros cálidos, beiges rosados y colores naturales que responden al paisaje y a la luz mendocina. Una tendencia que no se copia: se adapta y se vuelve identidad en el interiorismo contemporáneo.
El “peige” ya existe, pero con otro nombre
El color “peige” —una fusión entre rosa y beige— no se nombra así en Argentina, pero su concepto está plenamente vigente. Aquí se traduce en neutros cálidos, beiges tostados y colores tierra suaves que reemplazan al blanco frío y al gris plano. Más que una moda, es una evolución hacia espacios más habitables y emocionales.
Mendoza potencia esta tendencia natural
El contexto mendocino —paisaje árido, luz intensa y fuerte vínculo con lo natural— favorece estos colores. Por eso predominan variantes como beige rosado, arena, topo o greige cálido. Todos generan calma visual y acompañan materiales nobles como madera, piedra y textiles orgánicos, logrando interiores coherentes con el entorno.
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Cómo lo aplican los diseñadores argentinos
Lejos de usar un único color, los profesionales trabajan en capas: combinan distintas intensidades dentro de una misma gama. El color se integra a los materiales y no se percibe aislado. Así, el “peige” se convierte en una herramienta para crear profundidad, calidez y una estética atemporal adaptada a la vida cotidiana.




