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El pasado amoroso de María Antonieta

Sobre la última reina de Francia se han contado muchas mentiras. En esta nota, algunas verdades sobre los amores de una de las mujeres más famosas de la realeza mundial.
Nueve meses después de la ejecución de su marido, Luis XVI, María Antonieta fue condenada a morir en la guillotina el 16 de octubre de 1793. Foto: Pixabay - pixabay.com
Nueve meses después de la ejecución de su marido, Luis XVI, María Antonieta fue condenada a morir en la guillotina el 16 de octubre de 1793. Foto: Pixabay - pixabay.com

La vida de la muy calumniada reina María Antonieta de Francia, guillotinada el 16 de octubre de 1793 está siendo reexaminada. Fue la última reina de Francia y se la conoce por su complicado pasado amoroso y otras historias más.

La reina, quien había sido archiduquesa de Austria desde su nacimiento y criada en la corte de Viena, fue prometida en matrimonio al príncipe heredero y delfín de Francia a los 14 años, cuando su madre, la emperatriz María Teresa I de Austria, hizo un arreglo político con el rey Luis XV de Francia. La jovencita de 15 años se casó por poderes con su Louis-Auguste, duque de Berry, a quien conoció recién cuando llegó a su nuevo país. Una vez en territorio galo le cambiaron el nombre de María Antonia por Marie-Antoinette y se instaló en el palacio de Versalles, donde su marido reinó bajo el nombre de Luis XVI.

María Antonieta fue ejecutada a los 37 años en la Plaza de la Concordia (plaza de la revolución) de París, Francia.

Dicen que la falta de intimidad con Louis-Auguste llevó a que la reina  de apenas 18 años iniciara un affaire con Von Fersen, un joven y guapo militar sueco de la corte de Versalles. La pareja se enamoró ‘con todo el corazón’ y la joven llegó a compartir con Fersen sus mejores momentos en su privado Petit Trianon. Documentos oficiales de 1791 muestran que el teniente general del Ejército Real de Suecia fue el verdadero padre del príncipe Louis Charles, delfín de Francia (título nobiliario reservado a los hijos legítimos del monarca reinante), quien murió a los 10 años en la prisión del Temple después de dos años de cruel cautiverio; y la pequeña Sophie, fallecida cuando apenas tenía un año. Tras la ejecución de María Antonieta, el soldado volvió a Suecia y allí murió a los 55 años víctima de un atentado, sin haberse casado.

María Antonieta tuvo cuatro hijos y sólo dos le sobrevivieron: Louis Charles, y su hija mayor, María Teresa, hija de Luis XVI, quien logró salir de la prisión, viajó a Viena como ‘refugiada’, donde sus parientes la acogieron en la corte vienesa, y fue la única que disfrutó una vida adulta al casarse con su primo hermano, Luis Antonio, duque de Angulema.

A pesar de que era tímido y tartamudo, María Teresa lo amaba, y aunque no tuvieron hijos, adoptaron varios huérfanos. Ella murió viuda el 19 de octubre de 1851 a los 72 años, sólo tres días después del 58 aniversario de la ejecución de su madre, acabando con la descendencia. / Fuente: Vanidades.com