De qué signo era Lady Di y por qué su final estaba escrito
Diana Spencer, princesa de Gales y conocida como Lady Di, nació el 1 de julio del año 1961 a las 19.45 horas en Sandringham, Inglaterra. Según su carta natal, tenía luna en Acuario, Sol en Cáncer y ascendente en Sagitario
Lady Di, con su enigmática Luna en Acuario irradiaba energía vital y luz
¿Qué significa esto? Esta Luna en Acuario le dio un giro mucho más cercano y moderno a la realeza británica, pero también le otorgó desazón y angustia sintiéndose siempre exiliada, no aceptada y con la idea de que no encajaba dentro de los estándares acartonados y estructurados de la familia real británica.
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Ser la persona que no cumplía con las normas de la realeza y que hacía las cosas diferentes la llevó a destacarse por sobre los demás. Su Luna en Acuario se vio plasmada en su gran capacidad para empatizar con los proyectos creativos y solidarios.
Su sol en Cáncer se veía bien reflejado en su personalidad
La princesa de Gales brilló por su esencia cálida, amable y cercana. Todo lo contrario a lo que transmitía la familia real británica donde ella no pudo encajar.
Lady Di supo ser el fiel reflejo de Cáncer: las personas de este signo son naturalmente familiares, cariñosas y afectuosas. Diana parecía refugiarse en su rol de madre y compañera amorosa, y supo brindar toda esta capacidad de amar al comprometerse con tantos proyectos solidarios y humanitarios a lo largo de su vida.
Su ascendente en Sagitario la llevó a terrenos desconocidos
Su ascendente sagitariano le trajo oportunidades de expansión y crecimiento que la llevaron a un mundo totalmente desconocido.
Muchas veces este ascendente también puede empujar a terrenos donde no se sabe bien a ciencia cierta cuáles son las reglas y cómo adaptarse a ellas. Quizás en este afán por descubrir ese mundo nuevo y sentirse empujada por su propia familia, Lady Di no supo escuchar a su corazón que le alertó, dos días antes de la celebración, que su matrimonio con el actual rey Carlos III no era una buena decisión.
De aquí la serie de sucesos desafortunados en la vida de la princesa de Gales que son de notorio conocimiento: un sinfín de idas y venidas, exposición pública y acoso de la prensa que la llevaron a esa trágica noche del 31 de agosto de 1997 en la que murió en un accidente de auto junto con su pareja Dodi Al Fayed en el “Puente del Alma”, en la ciudad de París.