Cómo cultivar hojas de rabanito y disfrutarlas del jardín a la cocina
Las hojas de rabanito pueden ser parte de ese cambio de hábitos que estás buscando. Has comenzado a cultivar algunas aromáticas y el jardín toma otro color. Al cocinar, buscas el romero, la menta y el órgano afuera ¡Qué placer!
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Pero ir más allá y seguir explorando se hace necesario para perfeccionar el arte de comer más sano, ecológico y sentir la satisfacción de comer lo que se cultiva en casa ¡Manos a la obra!
Hojas de rabanito: del jardín a la cocina en simples pasos
La experiencia de ver crecer el rabanito, con su colorido y su peculiar forma, junto a sus hojas vale la pena en sí misma. Pero además, al adentrarnos en los beneficios de sumarlos al plato queda claro que es también necesario.
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Los rabanitos son plantas herbáceas, que crecen en ciclos que duran un año y necesitan suelos profundos y fértiles. Perfectos para una huerta de jardín, corresponden a la familia de las crucíferas y se caracteriza por su sabor picante y sus cualidades diuréticas, digestivas y reguladoras de la presión arterial.
Algo más desconocido es el papel que pueden cumplir sus hojas deliciosas en pestos y ensaladas. También son picosas, como el rabanito, pero además poseen la cualidad de ser más carnosas que otras hojas verdes, tiernas y sabrosas.
Lo bueno es que cultivar rabanitos y aprovechar así sus hojas es perfecto para principiantes porque resiste casi cualquier temperatura y no requiere mayores cuidados.
Se obtiene a partir de una semilla y es perfectamente apto para ser sembrado directamente en la tierra negra, suelo o macetones de huerta en casa. Eso sí, el contenedor debe tener una altura y un diámetro de 13 centímetros, mínimo.
La distancia entre plantas hay que diseñarla al colocar las semillas: unos 10 centímetros entre cada una.
Cuando se siembre, habrá que dejar la tierra bien aireada y con buen drenaje, porque el único cuidado clave es el riego. Deberá ser abundante, regular y frecuente. De esta manera obtendremos rabanitos tiernos y sanos.
En el caso de que el agua no sea suficiente la planta florece, y en ese caso es mejor olvidar los rabanitos y las hojas, para servirse solamente de las semillas y volver a intentar. Sin dudas, la práctica hace al jardinero.
Hojas de rabanito: cómo consumirlas
Las hojas de rabanito son ideales para tratar inflamación intestinal, dolor de garganta y otras disfunciones de las mucosas del organismo y por ello son perfectas para consumir en ensaladas livianas y ligeras de verano.
Con pocas calorías y nada de grasa son ideales para sumar a una ensalada de distintas hojas verdes como lechuga, rúcula, radicheta y darle algo de color con algo de zanahoria, atún y claro ¡rabanitos!
También son perfectas para decorar sopas frías, tibias e incorporar a pestos que acompañen unas ricas pastas caseras.
Además, son aptas para mezclar con huevos y obtener una tortilla sana, que favorecerá el tránsito intestinal y aportará todos los beneficios ya mencionados en un platillo perfecto para servir como primer plato.
Además, al agregar algunas hojas a nuestro batido verde estaremos sumando propiedades benéficas y el sabor no varía, sólo intensifica un poco su picor, en un efecto parecido al jengibre ¡Delicioso!
¿Qué esperas para sumar a tus hábitos saludables la siembra de una planta de rabanito para llevarte unas hojas de su planta a tu ensalada? ¡Adelante!
Este contenido se publica solo con fines informativos y no puede sustituir la labor de un profesional. Le recomendamos que consulte con su Nutricionista de confianza.
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