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La cantidad de carne roja que debes comer al mes para mantener la salud de tu corazón

El secreto está en la moderación y en la calidad de los alimentos que elegimos.

El consumo de carne roja es un tema que genera controversia y debate. Numerosos estudios han vinculado el consumo elevado de carne roja con un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, particularmente el cáncer de colon. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó la carne roja en la categoría 2A, lo que indica que es probablemente cancerígena para los humanos. 

A su vez, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere no superar los 500 gramos de carne roja a la semana y siempre en porciones pequeñas y ocasionales para reducir estos riesgos.

Modera el consumo de carnes rojas.

Más allá del cáncer, la carne roja también ha sido relacionada con problemas cardiovasculares. El doctor Jason Kovacic, un destacado cardiólogo del Hospital St. Vincent en Sídney, Australia, y director y CEO del Instituto de Investigación Cardíaca Victor Chang, comparte su visión sobre el consumo de carne roja. Kovacic explica que él mismo mantiene una dieta equilibrada y solo consume carne roja una vez cada dos o tres semanas. “En su lugar, prefiero el pescado, unos cinco días a la semana”, comenta Kovacic, destacando la importancia de optar por proteínas más saludables y menos dañinas para el corazón.

Entonces, ¿cuánta carne roja es segura consumir al mes para mantener la salud de tu corazón? Siguiendo las recomendaciones de la OMS, podemos calcular que no se deben superar los 2,000 gramos de carne roja al mes, distribuidos en porciones pequeñas y ocasionales. 

Todo en exceso hace daño y más la carne roja.

Sin embargo, algunos expertos sugieren reducir aún más esta cantidad para maximizar los beneficios para la salud. Optar por consumir carne roja solo una vez por semana, o incluso menos, puede ser una estrategia eficaz para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

Optar por carnes magras y evitar las carnes procesadas, que suelen contener altos niveles de sodio y conservantes, puede ser una manera de disfrutar de la carne roja sin comprometer la salud.