Al ritmo de la guerra: el campo entre la cosecha récord, un "Niño" húmedo y los precios internacionales que vuelven a subir
Suben comodities, petróleo y carne. Controversia por deforestación. Hidrovía. Ola polar y temporales. Comenzó la retención (de hacienda). Silencio parlamentario.
La campaña 2026/27 de trigo enfrenta incertidumbre por el fuerte aumento de costos, que recorta márgenes y pone en duda la siembra.
TélamMientras tal como anunciaron algunos pronosticadores semanas atrás, tanto la ola de frío, como los temporales (que fueron más fuertes sobre la franja este y Litoral del país), vienen presagiando un Probable “Niño” muy húmedo a partir de este próximo invierno, los principales productos volvieron a subir en el exterior de la mano de la nueva postergación en las conversaciones de Paz entre Irán y los Estados Unidos.
A su vez, a pesar de los avances de la cosecha, la plaza local copió todas las subas de la mano del sostén a la soja, y también del maíz, ahora con nuevos atrasos de recolección en algunas localidades. Y, si bien no se evalúan aún los daños, tanto las bajas temperaturas, como los fuertes vientos provocaron pérdidas en los cultivos de segunda, y también en el norte, en el algodón que aún resta recolectar, ya que el agua mancha las fibras.
Todo sirvió para que ayer las pantallas estuvieran “verdes” tanto en los granos, como en la carne. Por el lado de la soja con un cierra en Chicago de US$446/tn, mientras que el Disponible cotizó a US$324/tn; el maíz cerró a US$187/tn y US$190/tn, respectivamente, mientras que el trigo cerró a US$233/tn en EEUU y a US$215/tn en el Disponible.
Los avatares climáticos no parecerían estar poniendo en riesgo la cosecha récord que, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, además del trigo (29,5 mill/tn), alcanzó también al girasol (6,6 mill/tn) y sumaría al maíz, probablemente con 67 mill/tn (según Agricultura), mientras que la soja, que achicó buena parte del atraso que traía, con más del 34% ya cosechado, supera los 20 millones de tn, por lo que podría rondar una cosecha algo superior a la prevista de 48 millones.
En cuanto a la hacienda, también cerró firme después de varias bajas, aunque pareciera haber encontrado un cierto equilibrio entre la caída de la demanda local, y la fuerte baja de la oferta que se está registrando, en parte, por el clima que impide los movimientos, y también por la menor participación de hembras en la faena, que llevaría a especular con un atrasado comienzo de retención que permita recuperar los niveles de stock. Según Agricultura, el alicaído stock local llega a apenas, 50,9 millones de cabezas, 3,3 millones menos que hace tres años.
Para los precios, sin embargo, el equilibrio va a depender ahora más de los niveles de exportación ya que, por un lado, se espera el impacto de la baja de aranceles de la Unión Europea que, por ahora (al no haber acuerdo entre los países del Mercosur) aceptará el criterio de “primero llegado, primero servido”, para las 99.000 tn asignadas, pero también podría haber un fuerte impacto si EEUU activa las 100.000 tn del Acuerdo bilateral con la Argentina, como forma de aplacar un tanto sus precios internos, “y el peligro de más inflación” (que también asusta a los estadounidenses), ante los más de U$S 9 por kilo vivo que alcanzaron los vacunos en los EEUU.
La hora del trigo
En tanto, a pocas semanas de que comiencen las siembras de invierno del ciclo 26/27, se preparan esta semana, las clásicas jornadas trigueras en Mar del Plata, que organiza la Federación de Acopiadores, con la aparente perspectiva de que, tras el récord de la actual campaña (29,5 millones de tn) y el alza en los costos, el nuevo ciclo 26/27 va a mantener, o disminuir ligeramente, el área por lo que el cultivo podría terminar con un volumen ligeramente menor.
Sin embargo, los resultados van a depender del nivel de tecnología que se utilice ya que, un mayor uso de fertilizantes, podría compensar la caída de volumen, especialmente con mayor calidad.
“Las elevadas precipitaciones de los últimos meses, junto a las cosechas récord de trigo y maíz, provocaron procesos de lixiviación y una mayor extracción de nutrientes, profundizando el balance negativo de los sistemas productivos, y dejando a los suelos desprovistos de nutrientes”, alertaron días atrás desde Fertilizar, al tiempo que recomendaban hacer “más análisis de suelos”, ya que solo 25% de los productores los realizan.
De todos modos, el elemento central ya no es el abastecimiento de los fertilizantes ( que para la fina ya estaría garantizado, mientras que para la gruesa se buscan orígenes alternativos a los asiáticos, sobre todo para la urea), sino los precios que, para los nitrogenados, habían escalado más de 50%.
Pero en el exterior, a causa de la repentina caída de la demanda, se estarían registrando bajas para la urea que ya la llevaron en Brasil a alrededor de U$S 700/tn, mientras que en la plaza local todavía la granulada ronda los U$S 890. Los fosforados se movieron mucho menos, y se mantienen en U$S 960/tn.
Novedades malas y buenas
Una inesperada controversia se desató en torno a los certificados de deforestación que, teóricamente, exigirá la Unión Europea a partir de 2027, aunque lo mismo ya había ocurrido para el 1º de enero de 2025 y del 2026.
El tema había sido fuertemente rechazado entonces por muchos productores locales, y la repentina celeridad ahora para las inscripciones, volvió a generar gran malestar, entre otras cosas, por la apertura de datos privados de los campos, a las compañías de control.
Pero algo similar está ocurriendo también en varios países europeos, con la controvertida resolución, aparentemente muy relacionada con la discutida Agenda 2030, señalando las dificultades que enfrentan los propios productores europeos para cumplir con los estándares de trazabilidad, además de cadenas de abastecimiento que siguen objetando la norma, y especulan con lograr una nueva postergación de su puesta en marcha.
Argentina, por su parte, ya protestó la reciente calificación de “estándard”, por parte de Europa, cuando la mayor parte del territorio no fue deforestado, por la simple razón de que se trataba de planicies pastoriles, sin árboles.
Mientras, algunas entidades de la producción ya dejaron en libertad de acción a sus asociados, para que decidan que hacer, ya que la visión de algunos, lejos de ser negativa, sostiene la “ventaja” comparativa que puede tener Argentina al poder seguir la trazabilidad que otros proveedores no pueden asegurar.
Del lado positivo hay varias cuestiones, algunas muy incipientes, como las relacionadas justamente, con el Acuerdo con la Unión Europea que, para algunos empresarios del Viejo Continente, “traerá muchas ventajas". Es lo que estaría ocurriendo con los semilleros (en parte por la contraestación), como los maíces supercortos, que ya se están experimentando en el sur del país, y que arrojan cosechas que pueden superar hasta los 100 quintales/ ha, lo que sorprende a los patagónicos que ven en esto una posibilidad ganadera que no tenían.
Lo mismo ocurre con otras especies, como el ricino europeo de bajo porte (capaz de ser cosechado en forma mecánica) que constituiría una alternativa interesante para rotaciones en zonas secas, y que ahora se volverá a probar en Salta, Córdoba y norte de Buenos Aires.
A US$2.000 la tonelada de aceite, las posibilidades pueden ser interesantes.
Pero en el plano local, tal vez lo más llamativo sea el feed lot de terneros Holando que, hasta no hace mucho, se daban “por muertos”. El caso es que el fuerte déficit de oferta en la cría (se estima que estructuralmente faltan más de 400.000 terneros por año) llevó a rescatar la vieja idea, pero mejorada. Ahora, con acuerdo entre las partes, los tambos seleccionan sus mejores hembras para servicio con Holando, para generar su propia reposición, mientras que el resto del rodeo recibe servicios de toros de razas inglesas, o europeas de carne, lo que da terneros mestizos de buen tamaño y perfomance de crecimiento, que se adaptan muy bien al feed lot, y seguramente constituirán un muy buen ingreso adicional para el tambo.
¡Será justicia¡ (para los Holando)

