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Según la psicología, así son las personas que crecieron en un lugar infeliz

Las malas experiencias vividas en la infancia pueden provocar dificultades de relacionamiento en la adultez
Las personas que fueron infelices de niño desarrollas ciertos comportamientos en la edad adulta Foto: Shutterstock
Las personas que fueron infelices de niño desarrollas ciertos comportamientos en la edad adulta Foto: Shutterstock

Si bien cada persona es única y se diferencia del resto por sus rasgos, características y experiencias, según la psicología existen comportamientos que se desarrollan en la adultez luego de haber crecidos en un hogar infeliz, aunque la resiliencia personal y la ayuda profesional externa a la familia puedan influir en cada personalidad.

En ese sentido, una persona que ha vivido en un lugar infeliz en su infancia puede presentar dificultades en las relaciones personales, ya que, por su experiencia, puede mostrar una falta de empatía, desconfianza y problemas de intimidad con su pareja, además de sentir la necesidad de encontrarse dentro de una relación destructiva, lo que lo convierte en alguien emocionalmente inaccesible.  

Una infancia infeliz puede provocar problemas de relacionamiento con el entorno. Foto: Shutterstock

Por otro lado, las personas que nacieron en hogares disfuncionales utilizan un mecanismo de defensa basado en el olvido intencional de su infancia, produciéndose una falta de recuerdos de cuando era niño con lo que evita revivir experiencias traumáticas de la niñez. Según el psiquiatra Grant Hilary Brenner explicaba en el portal especializado “Psychology Today”, que estas personas “sólo recuerdan algunas escenas características, sin trasfondo ni encuadre de los recuerdos. Al crecer, estas personas no tenían una imagen clara de sí mismas, y a menudo ni siquiera la tienen cuando son adultos".

Así mismo, de acuerdo al experto, también sienten que les falta algo. “Pueden llegar a depender de una sola personalidad principal para tener estabilidad y hacer que parezca que todo está bien mientras que tienen poca o ninguna vida personal real. Más adelante en la vida, pueden sentir que les faltan partes de sí mismos”, señala.

Una infancia infeliz aumenta el riesgo de padecer trastornos mentales. Foto: Shutterstock

Finalmente, el adulto que tuvo una infancia infeliz puede multiplicar el riesgo de padecer trastornos mentales. Según un estudio en el que se analizaron 93.000 casos, realizado por investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas y publicada en la revista European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, existe “una relación directa entre el hecho de sufrir un trauma psicológico en edad pediátrica y el riesgo de desarrollar una patología mental años después. El motivo es que haber sufrido traumas como el abuso emocional, físico y sexual o la negligencia emocional o física provoca un daño a nivel cerebral una secuela física pero también psicológica, en forma de diversos trastornos como ansiedad, depresión, psicosis, trastorno obsesivo-compulsivo o trastorno bipolar”.