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Temporada en Mar del Plata: 70% de ocupación, menor consumo y el fin del turismo de quincena

El sector hotelero de Mar del Plata proyecta un cierre de temporada con 70% de ocupación promedio, leve mejora interanual, pero con estadías más cortas.

Mar del Plata tuvo una ocupación hotelera del 70% en enero.

Mar del Plata tuvo una ocupación hotelera del 70% en enero.

Wirestock Creators / Shutterstock.com

Desde Mar del Plata, donde MDZ realizó una cobertura especial del verano, el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica local, Hernán Szkrohal, aseguró que la ciudad cerrará la temporada con una ocupación promedio del 70%, una leve recuperación frente a 2024 y 2025, pero con menor consumo y estadías cada vez más cortas. “No podemos decir que es una temporada muy buena, pero sí que estamos un poco mejor que el año pasado”, sintetizó.

Mirá la entrevista con el presidente de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos

Entrevista con el presidente de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos

Enero al 70% en Mar del Plata y un febrero en evaluación

Durante enero, la hotelería registró una ocupación promedio cercana al 70%. Febrero, en tanto, viene mostrando reservas semanales en torno al 50%, con expectativas de un fuerte repunte para el fin de semana largo de Carnaval.

El comportamiento fue marcado: mayor ocupación de jueves a domingo y una caída entre lunes y miércoles, lo que termina reduciendo el promedio semanal. En gastronomía, el sector registró una merma de entre 7 y 8 puntos en cantidad de tickets y facturación respecto a temporadas consideradas extraordinarias.

Mejor que 2024 y 2025, pero con rentabilidad más baja

El dirigente recordó que en 2024 la caída había sido de hasta 30 puntos y en 2025 cercana a los 20. En 2026, esa retracción se moderó e incluso en algunos casos se registran subas puntuales de hasta 10 puntos. Sin embargo, advirtió que la rentabilidad ya no es la histórica. “Antes la inflación permitía proyectar números que después se acomodaban. Hoy los márgenes son mucho más ajustados y la relación precio-producto tiene que estar muy alineada porque el consumidor es más racional”, explicó.

Efecto Brasil, elecciones y dólar estable

La elección de destinos internacionales, especialmente Brasil, tuvo impacto directo en el movimiento turístico, sobre todo antes de las elecciones de octubre, cuando muchos argentinos ya habían reservado viajes al exterior. Tras el proceso electoral y con un dólar más estable, el panorama cambió. “Eso dio certidumbre y ayudó a que en los últimos meses del año se moviera un poco más el consumo”, señaló.

En noviembre, la ciudad registró un fin de semana récord con ocupación cercana al 100%, uno de los mejores números previos a la temporada alta. Aun así, el poder adquisitivo de quienes dependen de salarios continúa limitado. “Los gastos fijos se llevan una parte importante del ingreso y eso impacta en el consumo turístico”, sostuvo.

Estadías más cortas: un cambio de paradigma

El promedio de estadía en enero fue de entre tres y tres noches y media. En febrero podría descender a 2,5 noches. En departamentos y alquileres temporarios, donde el gasto se distribuye entre más personas, la permanencia se ubica entre cinco y siete días, también por debajo de los niveles históricos.

“Prácticamente no existe más el turismo de quincena o mensual como antes. Ya sea por cuestiones laborales o por el gasto familiar, la gente reduce la cantidad de días”, afirmó. El fenómeno obliga a trabajar con mayor rotación y confirma una tendencia que se viene acentuando en las últimas temporadas.

Segmento ABC1, juventud e inversiones

Mar del Plata viene apostando desde hace años a la clase media-alta, a través de inversiones privadas en desarrollos edilicios, complejos nuevos, barrios privados y propuestas de entretenimiento. La ciudad logró posicionarse como referencia nacional en nocturnidad, lo que atrajo un turismo joven que representa cerca del 20% del total.

Esa dinámica también tracciona al turismo familiar, que encuentra una oferta amplia de espectáculos, gastronomía de vanguardia y una cartelera teatral consolidada.

La agenda de recitales y nuevos formatos de anfiteatros reforzó la convocatoria masiva durante enero, consolidando una “marca juventud” como valor distintivo de la temporada.

Autocrítica y el desafío de los 12 meses

Desde el sector reconocen que el modelo histórico de trabajar fuerte durante dos o tres meses y sostener el invierno con lo generado en verano ya no es viable. “Mar del Plata creía que con la temporada alcanzaba para financiar el resto del año. Hoy eso no sucede”, explicó Szkrohal. El dirigente admitió que en otras temporadas pudo haber desajustes en la relación precio-producto, pero aseguró que hoy el mercado no lo permite. “Si la propuesta no es razonable, no se trabaja”, afirmó.

En ese contexto, planteó que el desafío excede a la ciudad. “Necesitamos una política de turismo interno que defienda el turismo en la Argentina. Hace falta promoción desde el nivel nacional, acompañamiento provincial y políticas municipales activas. No se trata solo de una temporada, sino de sostener la actividad los 12 meses del año”, concluyó.