Reforma laboral: ¿qué pasa con el empleo y por qué la clave es la implementación?
El diferencial ya no está en entender el cambio, sino en ejecutarlo mejor que otros. Empresas esperan un impacto favorable.
A partir de su entrada en vigencia, la reforma laboral es el nuevo piso del mercado laboral.
Rodrigo D'Angelo / MDZLa reforma laboral ya dejó de ser una promesa para convertirse en el nuevo piso normativo sobre el que opera el mercado de trabajo argentino. Según un sondeo de Adecco los datos ya anticipaban el clima: 7 de cada 10 empresas esperan un impacto favorable en las condiciones de contratación.
Pero ahora que la norma está vigente, esa expectativa enfrenta su verdadera prueba: la implementación concreta dentro de cada organización. En este contexto, el rol de los “partners” especializados cobra protagonismo para reducir la curva de aprendizaje, minimizar riesgos y acelerar resultados.
Señala Patricio Dewey de Adecco que este nuevo marco representa una oportunidad para que las organizaciones revisen y fortalezcan su gestión interna.
“Comprender la norma es el primer paso, pero el verdadero diferencial está en cómo se implementa, aquellas empresas que logren gestionar este proceso con una mirada estratégica podrán ganar previsibilidad y abrir nuevas oportunidades de crecimiento”, explica.
Nuevas oportunidades
Por el lado de las contrataciones, hay más opciones y oportunidades, pero también más decisiones estratégicas. La reforma amplía el abanico de modalidades contractuales y otorga mayor discrecionalidad en la organización del trabajo, lo que redefine cómo las empresas estructuran sus equipos y planifican sus dotaciones.
Según el sondeo, este nuevo esquema permite ajustar dotaciones con mayor precisión frente a demandas variables o ciclos de negocio. Sin embargo, la mayor flexibilidad no elimina la complejidad: exige mayor criterio técnico para definir qué posiciones deben ser estructurales y cuáles pueden responder a esquemas más dinámicos.
En este contexto, la tercerización a través de “partners” especializados permite acceder a esquemas flexibles sin asumir la complejidad operativa ni los riesgos asociados a una mala estructuración contractual, transformando la flexibilidad en una ventaja competitiva real.
El costo del despido
¿Qué pasa con el tema de la desvinculación y los costos? Uno de los cambios más relevantes es la redefinición de los esquemas indemnizatorios, con criterios más claros en la base de cálculo, topes y pisos. Desde Adecco señalan que esta mayor previsibilidad permite a las organizaciones proyectar costos laborales con mayor precisión y tomar decisiones de contratación con menor exposición a contingencias.
Las empresas deberán actualizar sus modelos de costeo, revisar contratos y adaptar sus procesos internos. “En este nuevo contexto, acompañar a las organizaciones en la planificación de dotaciones, el costo laboral actualizado y la correcta implementación de esquemas de salida es clave para transformar el marco normativo en decisiones concretas y sostenibles”, explica Dewey.
Por otro lado, la formalización y tercerización conllevan menos riesgo, pero más necesidad de elegir bien. “La reforma redefine la responsabilidad en la tercerización y acota la exposición de las empresas usuarias, generando un escenario más previsible para la gestión laboral”, advierte el ejecutivo.
Tercerización sobre la mesa
Con respecto a este último punto se redefine el escenario: el control documental deja de ser una buena práctica para convertirse en una condición necesaria para evitar contingencias legales. Esto implica una mayor carga operativa: una gestión documental incompleta o la elección de un proveedor sin respaldo puede reactivar la exposición legal que la norma busca reducir, explican.
En este nuevo contexto, elegir correctamente con quién tercerizar se convierte en una decisión estratégica. Trabajar con “partners” con trayectoria, respaldo financiero y experiencia en gestión laboral permite a las empresas operar dentro de un “puerto seguro”, asegurando cumplimiento, reduciendo su exposición y simplificando la gestión del riesgo.
El tema del talento no está ausente ya que el diferencial sigue estando en la empleabilidad. Aunque la reforma represente una mayor flexibilidad en la contratación y desvinculación, no resuelve el principal desafío del mercado: la escasez de talento calificado en sectores clave.
Búsqueda de las empresas
¿Qué es lo que las empresas deben mirar hoy?
• Sectores como Minería, Energía, Tecnología y Logística mantienen brechas críticas de talento técnico.
• La inversión en formación pasa a ser una herramienta central de productividad y retención.
• Los mandos medios son clave en la implementación del nuevo marco y en la gestión del clima organizacional.
En este escenario, combinar flexibilidad contractual con estrategias activas de desarrollo de talento será determinante para sostener la competitividad.
“La reforma no solo flexibiliza: también ordena y protege, si se gestiona correctamente. En ese contexto, trabajar con partners especializados permite operar con mayor control, asegurar el cumplimiento y enfocarse en el negocio con mayor tranquilidad”, afirmó Dewey.