Plazo fijo, billetera o dólar: la jugada más segura para no perder plata en los próximos meses
Con el tipo de cambio estable y precios que siguen presionando, un experto sugiere priorizar rendimientos en pesos y comparar opciones antes de moverse al dólar
A continuación, te contamos qué dicen los expertos sobre el tema del ahorro.
En un país donde cada mes cambia el humor del mercado, el pequeño ahorrista vuelve a hacerse la misma pregunta: qué hacer con los pesos que sobran. El dólar dejó de moverse como muchos imaginaban y, al mismo tiempo, los precios siguen subiendo a un ritmo que erosiona el poder de compra.
En ese combo de calma cambiaria e inflación persistente, un economista consultado por este medio sugiere mirar menos el “mito” de la divisa y más el rendimiento real de las opciones en moneda local, al menos hasta mitad de año.
Te Podría Interesar
Tipo de cambio en pausa: qué puede pasar hasta junio
Según el especialista, el arranque del año sorprendió por la dirección del billete estadounidense: en vez de una suba gradual, se vio una trayectoria más contenida. Con el tipo de cambio alrededor de los $1.400, sostiene que hay una resistencia que no se rompe con facilidad en el corto plazo.
Para los próximos meses, el foco está puesto en el ingreso estacional de divisas del agro. La cosecha gruesa y la mayor liquidación —que suele acelerarse entre marzo y comienzos del invierno— aportarían oferta y ayudarían a que la cotización se mantenga estable, salvo que aparezca un shock externo o una decisión local que cambie el tablero.
Inflación y tasas: la tensión que define el rendimiento
Del lado de los precios, el diagnóstico es menos amable. El economista advierte que la desaceleración no llega al ritmo que necesita la política económica ni al que espera la vida cotidiana. Su proyección para el trimestre próximo es de registros mensuales en torno al 2,5%, lo que marca un piso relevante para evaluar cualquier inversión.
En paralelo, describe una actividad económica débil, un contexto que limita cuánto pueden subir las tasas sin afectar aún más el movimiento. Allí aparece el dilema: si el gobierno endurece la tasa para empujar a la baja la inflación, enfría el consumo; si la recorta para estimular la actividad, corre el riesgo de perder anclas nominales.
Plazo fijo, billeteras y alternativas: cómo comparar sin perder contra el mes
Con ese escenario, la recomendación inmediata es simple: priorizar instrumentos que paguen interés y revisar números, no intuiciones. El experto propone mirar la tasa efectiva que ofrece cada banco para un plazo fijo tradicional y contrastarla con la inflación estimada. Si el rendimiento cubre la suba de precios anual esperada por el consenso de analistas —cerca del 23%— y suma un margen adicional, el depósito a plazo aparece como una opción razonable para perfiles conservadores. Para quienes buscan liquidez diaria, las billeteras virtuales compiten de cerca: en muchos casos, los saldos remunerados rinden parecido y permiten pagar cuentas sin resignar completamente el interés.
Más riesgo, más paciencia: qué mirar en fondos, acciones y bonos. La cautela aumenta cuando se pasa a opciones de mercado. En fondos comunes, acciones o títulos públicos, el especialista plantea que el retorno puede ser mayor, pero también el camino es más irregular. Señala que el principal índice accionario local acumula una baja de alrededor del 8% en el año y que la recuperación se viene haciendo cuesta arriba. En bonos, menciona que el desempeño reciente estuvo condicionado por el riesgo país, que tiende a presionar a la baja los precios cuando sube la percepción de incertidumbre. Para quien no tolera vaivenes, estas alternativas exigen horizonte y templanza; para el resto, pueden tener sentido solo como parte acotada de una cartera diversificada.
La letra chica de la tasa:
Comparar bancos, plazos y costos. Más allá del instrumento, el consejo operativo es no quedarse con la primera opción. El economista remarca que es posible buscar mejores tasas en otras entidades, incluso sin ser cliente, usando canales digitales y simuladores. Un detalle extra: verificar si la tasa publicada es nominal o efectiva y si el interés se acredita al vencimiento o diariamente. También sugiere prestar atención a los plazos: a veces, un depósito más corto ofrece flexibilidad para recalibrar si cambian las condiciones; otras, un plazo mayor compensa con un plus. En billeteras, conviene revisar topes, condiciones de remuneración y eventuales comisiones. El objetivo, dice, es evitar rendimientos “bonitos” en el papel que terminan siendo menores por límites o cambios de regla.
Estrategia de corto plazo: prudencia hasta que el rumbo sea más claro. Mirando el calendario, el especialista traza una ventana de relativa tranquilidad hasta junio, con un dólar sin grandes saltos y tasas que podrían moverse en ambos sentidos según la prioridad oficial del momento. Por eso, propone una estrategia de corto plazo: quedarse en instrumentos en pesos que paguen interés, sostener liquidez razonable y seguir de cerca las señales de política económica. La idea no es adivinar el próximo giro, sino proteger el ahorro del desgaste mensual y estar listo para ajustar cuando el contexto muestre, con hechos, hacia dónde va.


