Ordenan la quiebra de la histórica fábrica de agendas Citanova y la marca cambia de dueño
La histórica fábrica de agendas Citanova, que empleaba a 38 trabajadores, fue vendida al grupo Papiens tras ordenarse su quiebra y liquidación.
La Justicia ordenó la quiebra y liquidación de los activos de la fábrica Russ S.R.L., la propietaria de la marca de agendas Citanova, luego de que no lograra reestructurar sus deudas ni revertir una prolongada crisis financiera. De esta forma la empresa completó el despido de sus 38 trabajadores y vendió la histórica marca al grupo empresario Papiens.
La operación fue concretada tras la resolución del Juzgado Comercial N.º 24, que decretó la quiebra de la compañía en 2025. En el marco del proceso de liquidación, la empresa Papiens S.R.L. adquirió por $41,3 millones la marca Citanova, la maquinaria industrial, los vehículos, el mobiliario y un stock de aproximadamente 292.000 unidades entre agendas, separadores y anillos.
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La compra representa un intento de rescatar una empresa que durante años fue referente en el mercado nacional y que, pese a los esfuerzos por adaptarse a los cambios del sector, terminó sucumbiendo ante la caída de las ventas y el deterioro de sus finanzas.
Según trascendió, una vez descontados los gastos judiciales, honorarios y costos del proceso concursal, quedaron disponibles alrededor de $27,9 millones para distribuir entre los acreedores. El monto resultó insuficiente para cubrir la totalidad de las obligaciones pendientes, especialmente las laborales, por lo que los exempleados recuperarían solo una parte de los créditos adeudados.
La crisis del sector de papelería
En 2019 la compañía se presentó en concurso preventivo de acreedores con el objetivo de renegociar sus compromisos financieros, aunque el intento no logró revertir el deterioro económico.
Los números reflejaban la magnitud del problema. Mientras que en 2013 la firma comercializaba cerca de 800.000 agendas, para 2018 las ventas habían descendido a poco más de 315.000 unidades, una contracción cercana al 60%.
La empresa intentó responder al cambio de escenario ampliando su oferta con carpetas, cuadernos y otros artículos de librería. Sin embargo, el avance de las herramientas digitales, la utilización cada vez más extendida de calendarios electrónicos y aplicaciones de organización personal, la caída del consumo, el aumento de los costos operativos y la competencia de productos importados continuaron erosionando su posición en el mercado.
El golpe de la pandemia
La llegada de la pandemia terminó agravando una situación ya comprometida. La producción se redujo aproximadamente a la mitad y la compañía finalmente solicitó la quiebra.
Fundada en 1946, Russ S.R.L. había construido durante casi ocho décadas una fuerte presencia en el mercado argentino. Bajo la marca Citanova llegó a ofrecer más de 1.500 productos entre agendas, cuadernos, libretas y bolígrafos, alcanzando en sus mejores años una producción cercana a los cinco millones de unidades anuales.
La marca se convirtió en un nombre habitual en oficinas, empresas, comercios y hogares de todo el país, acompañando durante generaciones la organización de actividades personales y laborales en formato papel.
Ahora, con un nuevo propietario, el futuro de Citanova dependerá de la capacidad de adaptarse a un mercado profundamente transformado por la digitalización y los cambios en los hábitos de consumo. Los responsables de Papiens S.R.L. manifestaron su intención de recuperar el potencial productivo de la empresa y relanzar la marca, aunque por el momento no se conocen plazos concretos para la reanudación de la actividad ni definiciones sobre eventuales reincorporaciones de personal.