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Motosierra: qué partidas del presupuesto sufrirán el ajuste de $2,8 billones que anunció el Gobierno

El Gobierno anunció un ajuste de $2,8 billones del presupuesto. La motosierra busca sostener el superávit fiscal.


El gobierno de Javier Milei puso en marcha la motosierra con un ajuste del presupuesto en casi todos los sectores del Estado nacional. A través de la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la administración libertaria avanzó con un recorte de alrededor de $2,8 billones, con el objetivo de sostener la meta de superávit fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional.

La medida fue publicada este lunes en el Boletín Oficial y afecta a 211 programas estatales. El ajuste se produce en un contexto de caída de la recaudación tributaria y de profundización de la política de reducción del gasto público impulsada por la Casa Rosada.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, festejó por las redes y reivindicó la “motosierra” como herramienta central del programa económico oficial. “La ‘motosierra’ es lo que permite mantener el superávit fiscal aún con baja de impuestos. De esta manera transferimos los recursos de la gente de los políticos a la gente”, escribió en la red social X. El mensaje fue posteriormente replicado por Milei.

La reestructuración contempla una reducción de $1,9 billones en gastos corrientes y otros $496.760 millones en gastos de capital. El resultado financiero mejoraría en torno a los $3 billones.

Luis Caputo

El ministro de Economía, Luis Caputo.

Subsidios, energía y empresas públicas

La mayor parte del ajuste se concentra en las Obligaciones a Cargo del Tesoro, donde la reducción alcanza los $1,47 billones. Allí se incluyen recortes a subsidios y transferencias a empresas públicas, especialmente del sector energético.

El Gobierno quitó $200.000 millones destinados a firmas de energía, $48.000 millones a empresas vinculadas a educación y más de $22.000 millones a compañías relacionadas con obras públicas. Además, otras asistencias financieras fueron reducidas en más de $1,19 billones.

Además, los programas energéticos destinados al uso racional y eficiente de la energía perdieron $359.497 millones, en línea con la política oficial de reducción de subsidios y traslado de costos a las tarifas.

Golpe a la obra pública y la infraestructura vial

La obra pública volvió a quedar entre las áreas más afectadas. Dentro del Ministerio de Economía, la Dirección Nacional de Vialidad sufrió un recorte de $97.104 millones. Entre los proyectos alcanzados aparece la repavimentación de la Ruta Nacional 38, entre Tucumán y Catamarca, mientras que programas de mantenimiento vial y seguridad en rutas nacionales quedaron prácticamente paralizados.

El programa de obras de seguridad vial perdió el 98,9% de su financiamiento original y las partidas destinadas a reparación de puentes y estructuras fueron eliminadas por completo. También se redujeron fondos para mantenimiento de rutas nacionales, construcciones viales y rehabilitación de calzadas.

La poda impacta además sobre obras de agua y saneamiento en distintas provincias. Se recortaron $27.641 millones destinados a proyectos en Tucumán, Concordia, Rafaela y Chubut, mientras las transferencias a provincias y municipios cayeron más de $970.000 millones.

En el Ministerio del Interior, el programa de Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional perdió $320.711 millones, equivalente a una caída del 55,5%.

Salud: menos fondos para medicamentos y cáncer

El Ministerio de Salud sufrió una reducción superior a los $70.000 millones. Entre los programas más afectados se encuentra “Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica”, con una quita de $20.000 millones.

También se recortaron $5.000 millones en prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer, además de ajustes en programas vinculados al VIH, hepatitis, tuberculosis, lepra y salud sexual.

El recorte alcanzó además al Instituto Malbrán, el INCUCAI, la Superintendencia de Servicios de Salud y la Administración Nacional de Establecimientos de Salud.

Otra de las partidas afectadas fue el fortalecimiento de los sistemas provinciales de salud, que perdió $25.000 millones, equivalente a una caída del 44,7%.

Educación y universidades

La Secretaría de Educación tendrá un ajuste cercano a los $79.000 millones. Entre las medidas más significativas figura la reducción de $35.288 millones al Plan Nacional de Alfabetización y el recorte del Fondo de Compensación Salarial Docente.

Además, los fondos para infraestructura y equipamiento escolar cayeron un 46,6%, mientras las transferencias a EDUC.AR fueron reducidas en $48.000 millones.

Las universidades nacionales también quedaron alcanzadas por el ajuste, con una caída de más de $5.300 millones en partidas destinadas a infraestructura.

Defensa, ciencia y justicia

El Ministerio de Defensa perdió más de $48.900 millones. Las principales reducciones afectaron al alistamiento operacional de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Armada.

En el área científica, el CONICET sufrió un recorte de $3.281 millones y la CONAE perdió $4.410 millones. Uno de los programas más golpeados fue el de investigación y desarrollo de medios de acceso al espacio, que vio reducido el 74,3% de sus fondos.

La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología también registró una baja de $11.809 millones.

El ajuste alcanzó además al Poder Judicial, con reducciones de más de $41.000 millones en la Justicia Federal y de $26.843 millones en la Justicia Ordinaria de la Ciudad de Buenos Aires. El Poder Legislativo, por su parte, perdió $14.423 millones en partidas destinadas al Senado, Diputados y asistencia social del personal parlamentario.

Con esta nueva reestructuración, el Gobierno profundiza su estrategia de reducción del gasto público para sostener el equilibrio fiscal, aun a costa de fuertes recortes en áreas sociales, sanitarias, educativas y de infraestructura.