Los bancos centrales auguran un buen año para el oro: qué razones impulsan su precio
La fiebre por oro sigue al dente, sobre todo, entre los bancos centrales del mundo, que siguen sumando más toneladas a sus reservas internacionales.
Pese a la suba del precio, la acumulación neta de reservas en oro trepó en septiembre a 39 toneladas entre los bancos centrales del mundo.
Foto: ShutterstockLos bancos centrales han acumulado más de 1.000 toneladas de oro en cada uno de los últimos tres años, un aumento significativo respecto del promedio de 400 a 500 toneladas durante la década anterior. Esta marcada aceleración del ritmo de acumulación se dio en un contexto de incertidumbre geopolítica y económica, que ha nublado las perspectivas tanto para administradores de reservas como inversores.
Un sondeo entre más de la mitad de los bancos centrales del mundo sobre las reservas de oro no solo destaca la importancia de la gestión de estas reservas en estos tiempos difíciles, sino que refleja las expectativas favorables sobre el metal precioso para los próximos meses.
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El 95% de los encuestados cree que las reservas mundiales de oro de los bancos centrales aumentarán en los próximos 12 meses (el año pasado eran el 81%), y un 43% cree que sus propias reservas de oro también aumentarán durante el mismo período. Un dato curioso es que ninguno de los encuestados prevé una disminución de sus reservas de oro.
La fiebre del oro
Por otro lado, la mayoría de los encuestados (73%) prevé una reducción moderada o significativa de las tenencias de dólares en las reservas mundiales durante los próximos cinco años, a la vez que también creen que la participación de otras monedas, como el euro y el renminbi, así como la del oro, aumentará durante el mismo período.
A la hora de decidir dónde almacenar las reservas de oro, para el 64% el principal lugar es el Banco de Inglaterra, pero un porcentaje significativamente mayor de encuestados declaró tener reservas de oro almacenadas en su territorio este año que el año pasado (59% vs 41%).
En líneas generales los bancos centrales continúan viendo al oro con buenos ojos, lo que subraya su duradero atractivo y relevancia en medio de un entorno geopolítico y económico altamente incierto.
Además, la encuesta muestra una continuación de la tendencia observada en años anteriores: los bancos centrales consideran que el oro representa una proporción cada vez mayor de sus carteras de reservas. Al respecto, el 76% de los encuestados cree que el oro representará una proporción (moderada o significativamente) mayor de las reservas totales dentro de cinco años, frente al 69% del año pasado.
La proyección
Las respuestas también fueron bastante consistentes entre los bancos centrales de las economías avanzadas y las economías de mercados emergentes y en desarrollo, y la mayoría anticipa que la proporción de oro como reservas totales será moderadamente mayor en cinco años.
Otro dato que arrojó la encuesta es que los bancos centrales siguen otorgando gran importancia a los factores económicos y geopolíticos como factores que influyen en sus decisiones sobre la gestión de reservas; y como era de esperar, el papel del oro como reserva de valor a largo plazo, su rendimiento en tiempos de crisis y sus propiedades de diversificación son razones clave por las que los bancos centrales mantienen oro.
Cuando se les preguntó a los encuestados qué temas eran relevantes para sus decisiones de gestión de reservas, el 93% respondió "los niveles de las tasas de interés", y entre otros factores que también consideraron relevantes incluyen "la preocupación por la inflación" y "la inestabilidad geopolítica".
Ahora bien, un mayor porcentaje de los encuestados de los países emergentes considera que la inflación (84%) y la situación geopolítica (81%) siguen siendo prioritarias; mientras que, entre los encuestados de las economías avanzadas, estas cifras fueron del 67% y el 60%, respectivamente.
Si bien el 59% del total de encuestados indicó que los posibles conflictos comerciales/aranceles son relevantes para sus decisiones de gestión de reservas, un mayor porcentaje de éstos provino de los encuestados de los países emergentes (69%) que de los de las economías avanzadas (40%).
Diversificación de carteras
Al ser consultados sobre los factores relevantes en su decisión de invertir en oro, el 85% de los encuestados indicó que su rendimiento en tiempos de crisis es muy o bastante relevante para su organización, aunque el 81% también indicó que su capacidad para diversificar la cartera es un factor relevante, mientras que el 80% destacó su función como reserva de valor. De modo que estas respuestas refuerzan el atractivo del oro como activo de reserva estratégico.
A modo de conclusión, el oro sigue gestionándose mayoritariamente por separado entre los encuestados, mientras que los lingotes de buena entrega son la opción preferida para comprar y conservar oro físico. El Banco de Inglaterra sigue siendo el lugar predilecto para almacenar oro, pero el uso del almacenamiento nacional está en aumento.
Está claro que a medida que el mundo se vuelve cada vez más volátil e impredecible, la seguridad, la liquidez y la rentabilidad del oro (los tres objetivos clave de inversión para los bancos centrales) han cobrado mayor importancia.
Las tendencias descubiertas por esta encuesta sugieren que los bancos centrales siguen reconociendo los beneficios de invertir en oro e indican que su demanda de oro probablemente se mantendrá sólida en el futuro previsible.

