La inversión de US$9 millones para convertir basura en energía en Mendoza
Dos compañías se aliaron para desarrollar un circuito que transforma residuos de poda en combustible para la producción de cemento.
Lo que durante años fue considerado un problema de disposición final empieza a convertirse en un negocio de economía circular en Mendoza con una inversión privada de US$ 9 millones. En El Borbollón, Las Heras, quedó inaugurada la primera etapa de una planta destinada a procesar residuos de origen vegetal y transformarlos en biomasa para reemplazar combustibles fósiles en la fabricación de cemento.
El desarrollo nació de una alianza entre Selfix SRL y Geocycle, la unidad encargada de soluciones de gestión de residuos de Holcim, y permitirá avanzar en la valorización energética de los residuos verdes generados en el Área Metropolitana.
La lógica del proyecto es relativamente sencilla. La poda, el arbolado y otros residuos vegetales ingresan a la planta, donde son triturados y acondicionados hasta convertirse en chips de madera. Luego, Holcim utiliza ese material para formular un combustible alternativo destinado al horno cementero.
Inversiones verdes
Detrás del proyecto hay una inversión privada que, entre las dos empresas involucradas, alcanza los US$9 millones. Selfix ya destinó US$1,2 millones para la construcción de la planta y prevé completar una inversión de aproximadamente US$3 millones, incluyendo una nueva línea de procesamiento que fue adquirida en Brasil por unos US$1,8 millones. Por su parte, Holcim invertirá otros US$6 millones en su horno cementero para adecuarlo al uso de este combustible alternativo. “Este es un proyecto amortizable en cinco años, pero es un proyecto de largo plazo, que tenemos muchas ganas de que funcione”, explicó Diego Dumit, propietario de Selfix
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La planta comenzó con una capacidad operativa de 12.000 toneladas anuales en un turno, aunque puede alcanzar las 24.000 toneladas con doble turno. Para el primer año, el acuerdo con Holcim contempla comenzar con unas 6.000 toneladas. “Una rama tiene energía adentro, siempre la tuvo. Lo único que faltaba era procesarla para poder usarla”, resumió Dumit durante la inauguración.
El objetivo, además, es que el volumen crezca con el tiempo. Franco Liotti, gerente general de Geocycle Argentina, explicó que inicialmente la biomasa podría representar entre 15% y 20% del combustible utilizado por el horno, mientras que la compañía trabaja con la expectativa de llevar la sustitución de combustibles hacia niveles de entre 50% y 60% para 2030.
La cercanía entre ambas instalaciones es otro de los factores económicos que hicieron posible el proyecto. La planta de Selfix está ubicada en El Borbollón, mientras que el horno cementero se encuentra a unos cuatro kilómetros en línea recta, según detalló Dumit. “Somos vecinos. El costo que tenemos es muy bueno, es como que se ha dado todo junto”, señaló el empresario.
De basura a insumo industrial
El proyecto también busca modificar la lógica con la que se gestiona la poda en el Gran Mendoza. Para Dumit, el residuo no se limita a la basura domiciliaria: incluye poda, material extraído de acequias, limpieza de calles y escombros, entre otros materiales. “La categoría es muy amplia y a las cosas hay que darle un uso, porque sino solo se reducen los volúmenes y se entierran. Nosotros no queremos eso. Planteamos otra cosa y es reutilizar y darle una nueva vida a ese residuo”, sostuvo.
Desde el punto de vista del impacto ambiental, la nueva apuesta también tiene una dimensión cuantificable. Con el aprovechamiento de las primeras 6.000 toneladas de biomasa se estima evitar la emisión directa de aproximadamente 7.500 toneladas de CO por año, un volumen equivalente a retirar de circulación más de 1.600 vehículos de pasajeros durante doce meses.
La iniciativa se suma al trabajo que Selfix y Geocycle ya realizan en Mendoza con neumáticos fuera de uso, ampliando ahora el circuito hacia los residuos vegetales. Para Liotti, la poda representa además una oportunidad concreta para atacar uno de los problemas habituales de las administraciones municipales, que es qué hacer con los grandes volúmenes de residuos verdes. El objetivo es que El Borbollón se convierta en un punto neurálgico de recepción de ese material.
El Borbollón como polo de valorización
La ubicación tampoco es casual. El Borbollón concentra buena parte de la infraestructura provincial vinculada con la gestión de residuos y forma parte de una estrategia que busca avanzar desde la disposición final hacia el tratamiento y la valorización. Durante el acto, el gobernador Alfredo Cornejo vinculó la inversión con una concepción más amplia de sustentabilidad: la necesidad de compatibilizar actividad económica, inversión privada y reducción del impacto ambiental.
“Toda actividad industrial tiene un impacto sobre el ambiente. Se trata de mitigar las peores cosas de ese impacto y de transformar a esas actividades en sostenibles”, planteó. Para el Gobernador, la sustentabilidad también debe generar incentivos económicos para que las empresas inviertan en tecnologías que reduzcan impactos y, al mismo tiempo, permitan ampliar la actividad productiva.
En esa línea, el Gobierno provincial acompañó institucionalmente el proyecto, aunque Cornejo remarcó que el costo de la inversión corre por cuenta de las empresas.
Por su parte, el intendente de Las Heras, Francisco Lopresti, puso el foco en la importancia de vincular las políticas ambientales con las energéticas. “En Las Heras hemos encontrado muchos pasivos y hemos empezado a encontrar que ese pasivo puede convertirse en activo”, destacó.
En ese sentido, enumeró algunas obras que forman parte de esa transformación, como la recuperación de vías ferroviarias, las inversiones vinculadas al aeropuerto, el desarrollo de proyectos de energía renovable y la puesta en marcha del Centro Ambiental.
Un proyecto que busca escalar
El plan no termina en la biomasa. Selfix anticipó otros dos proyectos para el predio: un parque solar sobre las celdas cerradas del relleno y una iniciativa para el tratamiento de lodos cloacales, con alternativas que incluyen la generación de biogás y la elaboración de productos intermedios a partir del compostaje.
Por otra parte, durante el acto de inauguración, el Gobierno de Mendoza y la empresa Selfix SRL acordaron la prestación gratuita del servicio de recepción, tratamiento y disposición final de residuos verdes generados por las tareas de erradicación preventiva de ejemplares forestales previstas en el Plan de Emergencia ante el fenómeno climático Súper Niño (ENSO 2026-2027).
El convenio, firmado por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, establece que la empresa recibirá sin costo para la Provincia hasta 1.430 toneladas de restos vegetales provenientes del Ecoparque y Parque, contribuyendo a garantizar una gestión ambientalmente adecuada de estos residuos y evitando que su tratamiento constituya un obstáculo para la ejecución de las acciones preventivas.
El acuerdo tendrá una vigencia de nueve meses o hasta alcanzar el cupo establecido, lo que ocurra primero, y contempla un sistema de identificación, pesaje y certificación de cada ingreso para asegurar la trazabilidad de los residuos.
La Provincia y los municipios u operadores que intervengan serán responsables de las tareas de erradicación, corte, carga y transporte hasta el punto de recepción, mientras que Selfix deberá realizar el tratamiento y disposición final conforme a la normativa ambiental vigente.