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Los cancerígenos más peligrosos en tu hogar: haz estos cambios

Pequeños cambios en el hogar: las alternativas saludables a los materiales más peligrosos en tu día a día.

Haz cambios en tu hogar.

Haz cambios en tu hogar.

Vivimos rodeados de sustancias que alteran nuestra salud. Muchas rutinas diarias en el hogar exponen a nuestra familia a los microplásticos. Hacer pequeños reemplazos hoy evita acumular toxinas en el cuerpo.

Los cambios clave para transformar tu salud

Comienza por cambiar la botella plástica por una de acero inoxidable. El plástico libera microplásticos y sustancias nocivas en el agua potable. El acero es un material seguro que dura muchos años limpios.

Evita los utensilios de cocina que llevan ese revestimiento antiadherente sintético. Esos sartenes desprenden químicos tóxicos cuando los calientas a temperaturas altas. La opción ideal es el hierro fundido para cocinar sin riesgos.

Minimiza el uso de envases de plástico al guardar la comida. Esos contenedores migran elementos dañinos a los alimentos cuando los calientas. La mejor decisión es usar recipientes de vidrio para todo.

Deja de usar cubiertos de plástico en tus comidas diarias. Son frágiles y desprenden componentes químicos con el calor de la sopa. Pásate a los cubiertos de acero inoxidable de toda la vida.

No uses tablas de picar elaboradas con material plástico suave. Cuestión de ver que el cuchillo va dejando pequeñas virutas invisibles. Usa siempre tablas de madera natural para preparar las verduras frescas.

Deja de lado los ambientadores artificiales en tus habitaciones cerradas. Esos aerosoles llenan el aire de compuestos orgánicos bastante peligrosos. Prueba mejor difusores de esencia vegetales para dar una fragancia pura.

Cambia las velas decorativas hechas con componentes derivados sintéticos del petróleo. Al arder expulsan hollín e impurezas directas a tus pulmones libres. Elige velas de cera de abeja pura para tus noches.

Olvida el uso frecuente de papel aluminio sobre la comida directa. Ese metal puede desprender partículas que pasan directo a tus platos. Usa en cambio envases de plástico seguros o tapas de vidrio.