La inflación de enero fue muy elevada y confirmó que la batalla está lejos de estar ganada
Mientras el Senado empieza a debatir el proyecto de reforma laboral, el dato de inflación de enero sorprendió por elevado y fue el mayor índice en 10 meses.
La inflación en alimentos y bebidas llegó a 4,7% en enero según el Indec y fue el rubro que más presionó sobre el índice de precios al consumidor.
MILAGROS LOSTES - MDZ
El aplazamiento del nuevo índice de precios al consumidor esta semana y el paso al costado del anterior director del Indec, Marco Lavagna, sólo puede leerse como una decisión política que intentó evitar un dato de inflación que volviera a empezar con 3, algo que va contra el principal logro del gobierno de Javier Milei, la baja de la inflación.
Tras asumir a fines de 2023 el presidente Javier Milei señaló decenas de veces que la inflación era "en todo tiempo y lugar un fenómeno monetario", que su gobierno no iba a emitir y sería prudente en materia fiscal, por lo que sólo cabría esperar que la inflación cayera. Y eso tomaría entre 18 y 24 meses, siguiendo la experiencia internacional en la materia.
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Ciertamente, el Gobierno cortó de cuajo la emisión monetaria desde el primer día y ya lleva dos años consecutivos de superávit fiscal primario y financiero (después del pago de la deuda), haciendo que la inflación comenzara un proceso descendente, que llevó el índice de precios al consumidor a niveles del 1,5% en mayo y junio del año pasado.
Inflación caliente
Con el dato confirmado de la inflación de enero en 2,9%, varias décimas por encima de las estimaciones del propio Gobierno para ese mes - el ministro Luis Caputo había dicho esta semana que rondaría el 2,5%- la variación generalizada de precios alcanzó el nivel más alto en 10 meses.
La pregunta que subyace es a cuánto se hubiera ido el índice de precios al consumidor con la metodología que estaba previsto utilizar para esta medición y que según los analistas hubiera sido más alta que la actual por el peso que tienen los servicios en la nueva canasta. Como muestra vale recordar que con una canasta parecida el IPC de la Ciudad de Buenos Aires dio 3,1% para el primer mes del año.
Panorama complejo
Sin dudas, la gente valora la baja de la inflación y así lo demostró en las elecciones legislativas de octubre pasado, en las que el Gobierno se impuso ampliamente. Pero en el mismo sentido, hay que decir que la inflación está lejos de ser una sensación y que golpea a miles y miles de familias, que cada vez hacen más recortes para llegar a fin de mes.
Sólo basta ir a una verdulería para ver que la gente ya no compra las frutas y verduras por kilo sino por unidad, compra por ejemplo una manzana, dos tomates, una banana o tres zanahorias, o ir a una carnicería en la que hay que gente sólo compra un bife o una pata de pollo.
Un problema adicional llegará en marzo cuando haya que pagar matrículas y cuotas de colegios privados, indumentaria, calzados y útiles escolares, por caso.
En parte, este fenómeno es el reflejo de una inflación que dejó de bajar hace tiempo. Desde junio pasado el IPC mensual acumula ocho subas consecutivas, duplicando en enero 2026 la inflación de mayo de 2025. Y en los últimos doce meses ya acumula 32,4% de suba. Habrá que trabajar duro para llegar al 10,1% de inflación anual que establece como meta el Presupuesto de este año.

