Mercados en alerta: ¿cómo impactará la potencial pérdida de empleo por la IA?
Una de las mayores gestoras de inversión del mundo analizó las distorsiones en los mercados para la demanda y la inflación y qué puede esperarse en el empleo.
La Inteligencia Artificial ya ha dejado de ser una promesa para ser una realidad tangible en casi todas las industrias, con creciente impacto en los mercados de empleo.
ArchivoMientras los expertos debaten pros y contras y saldos positivos y negativos, no cabe duda que el advenimiento del boom de la inteligencia artificial (IA) está revolucionando los mercados y a toda la sociedad, siendo uno de los más afectados el mercado de empleo, descontando una ola de pérdida de puestos de trabajo.
Dice Tiffany Wilding, de PIMCO: comenzando con ordenadores y software, y ahora sumando automatización e IA, las herramientas tecnológicas sustituyen fácilmente a la mano de obra de nivel medio y cada vez más cualificado, por ende, las perspectivas para la participación laboral no son buenas; las grandes empresas relativamente intensivas en capital tienen ahora un fuerte incentivo fiscal para invertir en tecnologías que ahorran costos laborales; la IA sigue siendo un sustituto relativamente asequible y desplegable para muchas tareas que actualmente realizan los humanos.
Te Podría Interesar
La economista de PIMCO cree que una menor participación laboral tiene importantes implicaciones para la demanda agregada, la inflación y la sensibilidad de la economía a los movimientos de los mercados financieros, además de las ramificaciones políticas, ya que la caída en la participación laboral podría hacer que la economía sea más volátil y sensible a los cambios en los precios de los activos, donde los shocks negativos de riqueza se trasladan más rápidamente a la actividad real.
Cambios en el empleo
Explica que el aumento de los riesgos de estabilidad financiera también es un posible subproducto de estas tendencias macroeconómicas, incluida la adopción generalizada de la IA; los precios de las acciones estadounidenses parecen elevados, y la experiencia pasada recuerda que los ciclos de inversión de auge y caída han tendido a coincidir con la proliferación de nuevas tecnologías de propósito general; y una Reserva Federal (Fed) con una política demasiado acomodaticia podría agravar la posible sobreinversión y los desequilibrios económicos.
Además, agrega, las persistentes caídas en la cuota laboral históricamente también han coincidido con cambios en las políticas públicas, incluyendo políticas proteccionistas o intervencionistas y crecientes presiones populistas. Por ello, los ciclos políticos probablemente serán más volátiles.
Según Wilding, estas tendencias macroeconómicas sugieren que los inversores deben estar preparados para una mayor volatilidad económica y política.
La economista advierte que uno de los efectos de la revolución de la IA es que los avances en productividad ya no llegan a los trabajadores, un fenómeno que se puede observar con mayor intensidad en Estados Unidos.
Impulso de la IA
Explica que bajo la amplia resiliencia de la economía se esconde una marcada divergencia; los constantes giros de la política estadounidense combinados con el auge de la adopción de la tecnología de IA han creado ganadores y perdedores (muchas grandes empresas intensivas en capital que despliegan la IA de forma agresiva están tomando la delantera, mientras que cada vez más trabajadores y sus hogares se quedan atrás); estas tendencias macroeconómicas cruciales parecen estar a punto de continuar, con repercusiones para la economía, los mercados y la política en 2026 y más allá.
Si bien la productividad en Estados Unidos creció aproximadamente un 2% en el tercer trimestre del 2025 respecto del año anterior, muy por encima de las tendencias de otros mercados desarrollados, Wilding sostiene que los trabajadores estadounidenses no pudieron aprovechar plenamente el beneficio de su trabajo más productivo, y es que la cuota de ingresos de los trabajadores estadounidenses cayó a un mínimo histórico en un conjunto de datos que se remonta a casi ocho décadas atrás.
Ahora bien, de cara al futuro, esta experta asegura que las perspectivas para la participación laboral no son buenas, por lo que no deberían sorprender nuevos descensos dado los incentivos fiscales, la política comercial y las transformaciones tecnológicas.
También alerta otra señal. Se ven pocas pruebas de que las cadenas de suministro manufactureras intensivas en mano de obra estén regresando a Estados Unidos, puesto que el país se especializa cada vez más en industrias de alta participación de capital por diseño, semiconductores, infraestructura en la nube, computación de IA, sectores que generan producción con necesidades laborales marginales pequeñas.

