La industria, entre la paciencia de Milei y una crisis terminal
La industria manufacturera vive un periodo de crisis profunda, con pocos rubros que se salvan de la caída. El Gobierno niega la crisis.
La industria textil sufre una crisis terminal
FITAEl mismo día en que el presidente Javier Milei pidió paciencia a los argentinos, conocedor de la crisis económica, y prometió que las cosas mejorarán a partir de abril a partir del mantenimiento del rumbo de la economía, el Indec publicó el informe mensual sobre la actividad de la industria que fue lapidario. Todos los rubros cayeron en el mes y sólo dos se salvaron del derrape interanual.
Lo extraño es que Milei reclamó al periodismo que lo juzguen por los datos económicos, que según son mucho mejores que en el 2023. "Esta afirmación se sostiene con cualquier método de medición", señaló en un extenso porsteo por la red social X y volvió a cuestionar al periodismo señalando que "el periodismo se arroga ser la voz de la gente, pero cada día queda más expuesto que no son más que la voz de sus amigos o directamente de sus jefes”.
Sin embargo, los datos estadísticos del Indec en el Índice de Producción Industrial Manufacturero no dejan lugar a dudas. Las principales industrias del país se encuentran ya a niveles de la pandemia, cuando tuvo un pico de caída producto de un imponderable y que sólo había alcanzado cifras similares en la crisis del 2001.
El informe del INDEC correspondiente al mes de febrero registró una caída interanual del 8,7% con un acumulado del primer bimestre de -6% frente al mismo período del año anterior.
Desde el sector industrial, la Unión Industrial Argentina (UIA) viene señalando en sus últimos informes que la actividad manufacturera continúa afectada por la caída del mercado interno y la retracción de la demanda, especialmente en rubros vinculados al consumo masivo y bienes durables.
En la misma línea, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas advirtió en sus relevamientos recientes que la industria mantiene un nivel de utilización de la capacidad instalada por debajo de los registros históricos, con heterogeneidad entre sectores y una dinámica condicionada por el ajuste macroeconómico y desde la consultora Ecolatina destacaron que la contracción industrial se explica por la combinación de menor poder adquisitivo, caída del crédito y reacomodamiento de precios relativos, factores que impactan tanto en la producción como en las decisiones de inversión.
La industria textil en crisis terminal
El deterioro de la actividad industrial fue generalizado: catorce de las dieciséis ramas relevadas registraron caídas interanuales. Entre los sectores con mayores retrocesos se ubicaron maquinaria y equipo (-29,4%), vehículos automotores y autopartes (-24,6%), productos textiles (-33,2%) y prendas de vestir, cuero y calzado (-18,2%). También se verificaron bajas en alimentos y bebidas (-6,9%), productos de caucho y plástico (-15,7%) e industrias metálicas básicas (-12,5%).
Las únicas divisiones con variaciones positivas fueron refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (19,7%) y sustancias y productos químicos (3,7%).
Por lo visto, los sectores más golpeados coinciden con aquellos más dependientes del consumo interno, mientras que algunas ramas vinculadas a energía y exportaciones tienen una clara ventaja.
La industria textil es la más castigada. Según el último informe, el rubro Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado sufrió una caída mensual del 4% e interanual del 22,6%, con una crisis del rubro textil terminal. Este subsector derrapó un 33,2% de la mano de una baja del 44% de Tejidos y acabado de productos textiles.
En cuanto a la industria del calzado la baja es del 26,6% y en Curtido y artículos de cuero la caída llega al 23,1% interanual.
Otro sector fuertemente golpeado es el automotriz. Aunque el rubro automotores cayó un 24% interanual, el subrubro vehículos automotores bajó un 29,9% con un derrape de autopartes del 22,1%.
Otros dos sectores muy afectados fueron Productos de metal, maquinaria y equipos (-20%) y Otros equipos, aparatos e instrumentos (-24,6%). Hay que destacar la fuerte caida de producción de maquinaria agrícola (-37,7%), de aparatos de uso doméstico (-38%) y equipos de informática, televisión y comunicaciones (-50,1%).
Entre los alimentos, que cayó un 7,2%, los subrubros que más sufrieron fueron molienda de oleaginosa (-21,9%), Azúcar y productos de confitería (-9,3%) y fiambres (-9%).
Sin números extraordinarios, la refinación de petróleo rompió el molde. Los subsectores que arrastraron la suba de 2,7% fueron Gasoil (23,8%) y Otros productos de refinación (27,3%). El rubro Asfaltos fue el que cayó (-12,2%) producto de la paralización de la obra pública.


