La crisis diplomática con Brasil pone en alerta a decenas de empresas con grandes inversiones en Argentina
La crisis con Brasil puede afectar el entramado económico y las inversiones de empresas brasileñas en sectores estratégicos.
Planta de Cerveceria y Malteria Quilmes
Foto: Cerveceria y Malteria QuilmesLa decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de retirar a su embajador en Buenos Aires y reducir la representación diplomática al nivel de encargado de negocios abrió una de las mayores crisis bilaterales entre Argentina y Brasil de la historia. La medida llegó tras una nueva escalada de declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño y marca un deterioro institucional sin precedentes recientes en la relación entre los dos principales socios del Mercosur.
El enfriamiento político pone en riesgo el comercio bilateral centrado en el profundo entramado económico que une a ambos países. Brasil no es un socio clave a nivel regional, sino que se cuenta entre los principales inversores extranjeros. Hay decenas de empresas brasileñas de gran porte y miles de emprendmientos que se conectan a ambos lados de la frontera en todos los sectores, muchos de ellos de relevancia estratégica.
Las empresas de origen brasileño tienen presencia en sectores clave como siderurgia y alimentos, entre otras. En muchos casos se trata de empresas que operan en el país desde hace décadas y que abastecen tanto al mercado interno como a la exportación. Sin embargo, en los últimos años se verificó una salida de inversores brasileños en rubros clave, como banca, construcción y energía.
Principales inversores
En la industria frigorífica, Brasil posee una participación determinante a través de grupos como Minerva Foods, propietaria de Swift Argentina, y el conglomerado MBRF, producto de la fusión de Marfrig y BRF, que en la Argentina manejan diversas marcas como Paty, Goodmark, Viennísima y Sadia. Estas compañías concentran una parte significativa de las exportaciones argentinas de carne vacuna y aviar.
Otro gigante del sector alimenticio es Ambev, controlante de Cervecería y Maltería Quilmes y otras marcas que lideran el mercado de cervezas.
En el sector de cosméticos, en tanto, aparece Natura, otra de las grandes de Brasil que hace unos años compró Avón.
Por el lado de la industria metalúrgica hay que contar a la poderosa siderúrgica Gerdau, que produce aceros largos para la construcción; WEG, que fabrica motores eléctricos y equipos de automatización industrial; Randon, que fabrica acoplados, remolques y semirremolques; y Marcopolo que participa en la fabricación de carrocerías para ómnibus mediante Metalpar.
La reciente "argentinización" de empresas
La presencia de empresas brasileñas en Argentina alcanzó su mayor expansión entre fines de la década de los 90 y los primeros años de los 2000. Sin embargo, en los últimos años comenzó un proceso de repliegue en algunos sectores estratégicos con una curiosa "argentinización" de activos.
Uno de los casos más recientes es el de Loma Negra. La principal cementera del país había quedado bajo control de la brasileña Camargo Corrêa en 2005. En 2026, tras la reestructuración financiera de InterCement, un consorcio encabezado por Marcelo Mindlin asumió el control de la compañía, marcando el regreso de la empresa a manos argentinas luego de dos décadas.
Otro antecedente significativo fue Petrobras Argentina. La petrolera estatal brasileña inició un proceso de desinversión en el país que culminó en 2016 con la venta de sus activos a Pampa Energía, en una operación valuada en aproximadamente US$ 892 millones. La transacción incluyó activos de exploración y producción de hidrocarburos, generación eléctrica y participación en transporte de gas, fortaleciendo la posición de la empresa liderada por Marcelo Mindlin en el sector energético.
La salida de Raízen se concretó en 2026. La compañía, participada por Shell y el grupo brasileño Cosan, había adquirido en 2018 el negocio de downstream de Shell en Argentina. Ocho años después vendió la totalidad de sus operaciones locales —entre ellas la refinería de Dock Sud, la red de estaciones de servicio Shell, terminales de combustibles y el negocio de aviación— a Mercuria Energy Group en asociación con el fondo argentino Integra Capital, controlado por José Luis Manzano, en una operación cercana a los US$ 1.420 millones.
En el sistema financiero también se produjo un cambio de control. En 2023 Banco Macro adquirió las operaciones de Banco Itaú Argentina por aproximadamente US$ 50 millones en efectivo y una participación accionaria en la entidad resultante. La operación permitió al banco de capitales argentinos ampliar su presencia en banca minorista y corporativa, mientras Itaú redefinió su estrategia regional concentrando sus negocios en otros mercados.


