La cosecha de girasol llega a su fin, marcando un nuevo récord histórico y buenas perspectivas de exportación
Sin la prensa de la soja, el maíz y el trigo, el girasol se viene posicionando muy bien, en un mercado global cada vez más demandante de aceite y harinas.
La producción de girasol alcanzó los 6,6 millones de toneladas y aportará este año cerca de US$2.000 millones en divisas al país.
La campaña de girasol 2025/26 finalizará con un volumen cosechado de 6,6 millones de toneladas, lo que constituye un nuevo récord histórico de la oleaginosa, que se ubicó como una opción rentable para los productores, que destinaron una mayor área al cultivo, impulsado por una creciente demanda de India, los países árabes y Latinoamérica.
Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) destaca que si bien aún resta levantar la cosecha en algunas hectáreas en el sur y el este bonaerense, la tendencia es bien clara, marcando un volumen récord.
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"Como consecuencia de una campaña que, en general, acompañó agroclimáticamente todo el desarrollo del cultivo, la totalidad de los rendimientos zonales superaron el promedio de las últimas 5 campañas, y en algunos casos, incluso fueron máximos", destaca la entidad.
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Y agrega que "con un ciclo marcado por récords tanto en área sembrada (2,85 millones de hectáreas) como en rendimiento (23,6 qq/Ha), la producción total nacional también marca un nuevo máximo en la serie PAS de 6,6 MTn (millones de toneladas)". La serie PAS es el Panorama Agrícola Semanal que mensualmente elabora la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Cosecha en crecimiento
En las últimas campañas el crecimiento del aceite de girasol como un producto de exportación y la mayor demanda de países como India, y menor medida Irak, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Chile, y otros en Medio Oriente y América Latina, generó un incentivo a los productores para sembrar más girasol.
En 2025 Argentina exportó por US$1.533 millones en aceite de girasol en bruto, mientras que en semillas para sembrar se embarcó el equivalente a US$130 millones, y otros US$252,6 millones en harina de girasol, entre otras posiciones arancelarias.
En los primeros tres meses de este año, las exportaciones de girasol y derivados, totalizaron en todo concepto, US$959.060.522,67, con fuerte participación de aceite de girasol en bruto (US$498 millones), semilla de girasol excluida para siembra (US$343,2 millones) y tortas, harinas y 'pellets' de grasas o aceites de girasol (US$83,3 millones).
La otra oleaginosa
Un reciente informe de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) pone el foco en los cambios que se vienen dando en la cadena de valor girasolera, destacando:
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Proyección de producción récord: se estima una producción nacional que alcanzaría niveles históricos, impulsada por un aumento en el área sembrada y rendimientos favorables en zonas clave.
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Contexto de precios: a pesar del volumen de producción, el informe advierte sobre la volatilidad de los precios internacionales del aceite de girasol, influenciados por la oferta global de otros aceites vegetales (soja, colza, palma).
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Márgenes del productor: se analiza cómo la estructura de costos (insumos y fletes) y la carga impositiva (derechos de exportación) presionan la rentabilidad, especialmente en zonas alejadas de los puertos.
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Mercado interno vs. exportación: el documento detalla el ritmo de la molienda local y cómo la industria busca absorber la oferta récord para posicionar el aceite argentino en el mercado externo.
Relación insumo-producto: el análisis muestra una mejora relativa en la capacidad de compra del grano frente a ciertos fertilizantes y agroquímicos en comparación con la campaña anterior.