Presenta:

La brecha golpea a los jubilados: cuánto les falta para cubrir lo "mínimo e indispensable"

Un reciente informe mostró la diferencia que existe entre los haberes jubilatorios y lo que necesitan para cubrir sus necesidades básicas en Mendoza.

La brecha entre lo gana un jubilado y lo que necesita para vivir es cada vez más grande en Mendoza. 

La brecha entre lo gana un jubilado y lo que necesita para vivir es cada vez más grande en Mendoza. 

ALF PONCE MERCADO / MDZ

El deteriorado poder adquisitivo en los jubilados no es ninguna novedad. Sin embargo, un reciente informe elaborado por una consultora mendocina puso en evidencia la creciente brecha que existe entre los haberes jubilatorios y el costo de vida en la provincia, acusando una situación “preocupante”, sobre todo para los que reciben la mínima.

El análisis realizado por Evaluecon, en base a datos correspondientes a febrero de 2026, reflejó que “las personas de la ‘tercera edad’ en Mendoza en los últimos años están padeciendo las consecuencias nefastas de bajas jubilaciones, malas prestaciones asistenciales, permanente incremento de los precios de los productos y servicios que más consumen”.

En este contexto, el informe elaborado por la consultora que comanda el economista José Vargas puso el foco en un patrón de consumo particular, caracterizado por una demanda “totalmente inelástica” en rubros clave como medicamentos y alimentos específicos.

Cuánto ganan los jubilados y cuánto necesitan

El informe toma como referencia una jubilación mínima de $359.219,42. En ese escenario, un adulto mayor que vive solo destina aproximadamente $176.018 a alimentos, $114.950 a medicamentos y $68.251,42 a servicios básicos. Es decir, prácticamente la totalidad del ingreso queda absorbida por gastos esenciales. Para un hogar compuesto por dos jubilados, con ingresos combinados de $718.438,84, la distribución del gasto se duplica en términos nominales, sin alterar la lógica de consumo.

Sin embargo, los datos oficiales muestran que incluso con las actualizaciones más recientes la brecha persiste. Según la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), en marzo de 2026 la jubilación mínima se ubica en $369.600,88, a lo que se suma un bono extraordinario de $70.000, llevando el ingreso efectivo a $439.600,88 para quienes perciben el haber más bajo.

Este aumento responde a la fórmula de movilidad vigente, que ajusta los haberes en función de la inflación medida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Aun con este refuerzo, el ingreso previsional queda muy por debajo del costo estimado para cubrir necesidades básicas. Uno de los datos más relevantes del estudio es el cálculo de la Canasta Básica Total (CBT) para jubilados. Según Evaluecon, una pareja necesita $1.994.000 mensuales para cubrir lo “mínimo e indispensable”, lo que equivale a $997.000 por persona. Esta cifra no incluye alquiler, por lo que, de incorporarse ese gasto, “el valor de la canasta superaría los dos millones de pesos”.

Vivir como se puede

La conclusión es contundente: “Hoy para un anciano en Mendoza y según vimos los patrones de consumo es casi imposible vivir con menos de $997.000 al mes”, explicaron desde la consultora. La percepción de los propios jubilados refuerza este diagnóstico: muchos aseguran que “viven como pueden”.

El trabajo también destacó que, a medida que aumentan los ingresos -como en el caso de jubilaciones más altas-, el patrón de consumo cambia significativamente. Aparecen gastos vinculados al ocio, mejor calidad de alimentos, mayor rapidez en la atención médica y mejores servicios de salud. En contraste, quienes perciben la mínima concentran su gasto en bienes esenciales.

En términos más amplios, el informe enmarca esta problemática en un proceso demográfico estructural: el envejecimiento de la población. Con una esperanza de vida cercana a los 81 años en Mendoza, crece la presión sobre el gasto tanto público como privado destinado a este grupo etario.

Así, mientras el sistema previsional ajusta los haberes por inflación, el estudio evidencia que el ingreso real de los jubilados continúa rezagado frente al costo de vida. En ese escenario, el consumo deja de ser una variable de elección y pasa a estar estrictamente condicionado por la supervivencia.

Un segmento de fuerte impacto en Mendoza

De acuerdo a los datos oficiales más recientes de Anses, correspondientes a 2024, en Mendoza hay alrededor de 347.673 jubilados y pensionados. Dentro de ese total, el sistema presenta una fuerte dependencia de mecanismos de regularización: el 58% de los beneficiarios accedió a su jubilación a través de moratorias, mientras que el 42% lo hizo con los aportes completos.

Desde el punto de vista demográfico, los datos del Indec confirman que Mendoza atraviesa un proceso sostenido de envejecimiento poblacional. Según el Censo 2022, hay 53 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 14, un nivel alineado con el promedio nacional pero en crecimiento respecto de décadas anteriores.

Además, el relevamiento censal muestra que una proporción significativa de la población provincial percibe ingresos previsionales, lo que refuerza el peso económico y social del sistema en los hogares mendocinos.

Si se lo pone en perspectiva nacional, Mendoza se ubica entre las provincias con mayor cantidad de beneficiarios previsionales, con cerca de 300 mil casos, ocupando uno de los primeros lugares del país en términos absolutos.