Inteligencia Artificial en las empresas: el valor no está en adoptarla, sino en estar preparados
La Inteligencia Artificial ya se usa, pero el ROI llega solo cuando hay estrategia, talento e infraestructura que conviertan adopción en resultados reales.
Argentina tiene las condiciones para liderar la inteligencia artificial en la región.
Archivo MDZ
La inteligencia artificial (IA) ocupa hoy el centro de la escena y domina debates, agendas empresariales y presupuestos de IT. Según la última encuesta de IDEA, realizada a mediados de 2025 en Argentina, 8 de cada 10 profesionales ya utiliza la IA de manera regular y muchos creen que su rol cambiará “mucho” próximamente.
El potencial de la IA para las organizaciones ya no está en discusión. Sin embargo, la brecha entre adopción y resultados concretos sigue siendo significativa. Esto sugiere que muchas empresas todavía no logran capturar el valor prometido por la tecnología.
Mi experiencia indica algo distinto: cuando la IA se incorpora en las áreas adecuadas, el impacto es sustancial. Lo que ocurre es que su potencial es tan grande y transversal que todavía estamos lejos de verlo plenamente reflejado a nivel empresarial. También es cierto que muchas organizaciones no tienen claro dónde encontrar el ROI, sea porque no están siendo asesoradas correctamente o porque aún no cuentan con los cimientos necesarios para obtener esas eficiencias, incluso para iniciativas pequeñas.
Cuando la Inteligencia Artificial se incorpora el impacto es sustancial
Cuando hablamos de esos cimientos, entran en juego tres factores críticos:
- Una estrategia clara para incorporar IA con foco en el negocio: no se trata de implementar IA porque está de moda, sino de identificar dónde puede resolver problemas reales y generar valor medible. Las empresas que obtienen resultados concretos son las que alinean sus iniciativas de IA con objetivos de negocio específicos.
- El conocimiento interno y el talento para operarla: la IA requiere equipos capacitados no solo para implementar modelos, sino para interpretarlos, mantenerlos y evolucionar con la tecnología. El upskilling y la incorporación de talento especializado, así como también elegir una consultora de IT con real experiencia son inversiones necesarias.
- La base tecnológica sobre la que se apoya: este es quizás el factor más subestimado y, paradójicamente, el más determinante. Sin la infraestructura adecuada, incluso las mejores estrategias y equipos fracasan.
La Inteligencia Artificial requiere equipos capacitados
Lo que veo en el mercado es que muchas grandes empresas ya cuentan con buena parte de esta base tecnológica. Eso muestra que las condiciones están dadas porque hay un amplio margen para automatizar flujos de trabajo, mejorar procesos con IA y obtener beneficios rápidos con un ROI significativo. El desafío está en entender qué significa exactamente tener "la base tecnológica adecuada" y cómo construirla o completarla. Porque sin esos cimientos, ningún modelo de IA puede generar valor sostenible.
La brecha entre expectativa y resultados no es un problema de la tecnología en sí, sino de cómo las organizaciones se preparan para adoptarla. Las empresas que están obteniendo retornos significativos tienen algo en común: invirtieron primero en sentar las bases correctas. Hoy, el verdadero desafío no es incorporar IA, sino hacer las preguntas correctas antes de hacerlo: ¿Tenemos una estrategia clara de datos? ¿Nuestra infraestructura cloud está preparada? ¿Contamos con el talento adecuado? Las respuestas a estas preguntas determinarán si la IA será una inversión o solo un gasto más en tecnología de moda.
* Ina Mainetti, SVP - Global Services and Delivery en Aditi Consulting