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Industriales pyme dicen que Fate es la punta del iceberg y que otras no cierran sólo porque no pueden indemnizar

El mayor temor que hay hoy en el mercado es que el "efecto Fate" se extienda como reguero de pólvora. Industriales reclaman un cambio de rumbo al Gobierno.


Para pequeños y medianos empresas industriales el cierre de Fate y las dificultades que atraviesan otras grandes empresas, marca un clima de época en que se imponen acciones para evitar que las pymes languidezcan "hasta la que la vela se apague". Y trazan un escenario muy delicado para muchas empresas que incluso están evaluando el cierre.

"Los industriales pyme nos encontramos en una posición crítica. Aunque nuestra escala a veces nos permite 'flotar' un poco más ante la marea, la realidad es mucho más sombría. Muchos industriales hoy no cierran sus puertas simplemente porque no cuentan con el capital necesario para afrontar los costos de despido", señala con una mezcla de bronca y dolor un comunicado de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA).

En momentos en que la Cámara de Diputados debate el proyecto de reforma laboral que tiene media sanción del Senado, y sólo 24 horas después de conocerse la decisión del Grupo Madanes de cerrar la empresa de neumáticos Fate, los empresarios pyme alertaron que estamos ante "un final silencioso: no hay grandes titulares para nuestra caída; las pymes se apagan como una vela que se queda sin oxígeno, perdiendo en el camino el esfuerzo de generaciones y el sustento de miles de familias".

Mirada pyme

En un duro cuestionamiento al Gobierno nacional CGERA apunta que se observa con profunda "profunda angustia y alarma el proceso de desmantelamiento productivo que atraviesa nuestro país". Es un proceso en el que la industria nacional no solo sufre la caída del consumo, "sino un desprecio ideológico desde la máxima conducción del Estado, que pone en riesgo décadas de capital social, técnico y humano", remarcó.

Luego insistió con una verdad que admite pocas dudas. "Cuando las empresas de mayor envergadura comienzan a crujir, el impacto se siente en cada eslabón de la cadena de valor. El cierre de Fate no es un hecho aislado; es una señal de alerta sobre la inviabilidad de producir bajo las condiciones actuales".

En otro párrafo el mensaje fue contra las plataformas y apps chinas y acusó a la "ceguera oficial" ante la producción nacional, una situación que no es privativa de la industria manufacturera, por la facilitación de importaciones y el costo argentino que están asfixiando tanto a la industria como al comercio.

Desertificación economica

"El comerciante local hoy se encuentra desprotegido frente al avance de plataformas y apps chinas, que operan sin las cargas, impuestos ni regulaciones que se nos exigen a quienes invertimos en el país. Es un ataque sistémico a todo aquel que pretenda producir o vender en suelo argentino", dice el comunicado.

Y recuerda que el mundo protege, al mismo tiempo que Argentina se abre. "Mientras las potencias globales refuerzan sus barreras y sostienen sus industrias para proteger el empleo local, en Argentina la producción es tratada como un estorbo".

Y dio un paso más: "No se puede gestionar con éxito aquello que no se valora. El desprecio hacia el dueño de la fábrica y hacia el que genera empleo genuino solo conduce a la desertificación económica. Quienes toman las decisiones deben comprender, antes que sea tarde, que nadie cuida lo que no le interesa".